1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Finanzas

Delincuentes actualizan estrategias para robar en cajeros automáticos

Víctimas relatan las formas en cómo accedieron a las contraseñas de sus cuentas.

Al acercarse a un cajero automático sea muy cuidadoso; procure que éste no sea en un lugar desolado.
POR:
Portafolio
junio 27 de 2019 - 02:56 p.m.
2019-06-27

Era jueves 4 de abril, 10:45 de la mañana, cuando *Carmenza decidió ir con su hija *Pilar a retirar dinero del cajero automático del banco Caja Social, ubicado a la salida del almacén Home Center en el centro comercial Calima de la avenida NQS con calle 19.

(Lea: Rastros de calor, la nueva modalidad de robo en cajeros automáticos)

Mientras la menor iba al almacén a realizar una recarga, Carmenza comenzó a hacer la fila. "Recuerdo que detrás de mí había una pareja. Era un hombre de unos 40 años, barrigón, y tenía puesto un anillo de oro. La mujer era de contextura gruesa, gafas y vestía una chaqueta beige".

(Lea: Al 91% de los colombianos le preocupa la seguridad en los cajeros automáticos)

Frente a ella, en la fila, estaba una pareja de adultos mayores simulando realizar una transacción. "Ellos se dirigieron a mí, me dijeron que la máquina estaba fallando y que no habían podido retirar. Me invitaron a que yo lo intentara".

Cuando Carmenza metió su tarjeta, esta se quedó atascada en la ranura y fue en ese momento cuando una mujer le ofreció ayuda. "Ella cogió mi tarjeta, la limpió, me dijo que estaba sucia y la volvió a insertar en el cajero. Solo ahora sé que en ese momento me quitaron mi tarjeta original".

Mientras eso pasaba, la hija de la víctima regresaba. Juntas volvieron a intentar sacar dinero registrando la clave, tal como se lo pedía el sistema. "Lo más extraño es que cuando yo la digité la pantalla mostró los números de mi clave y no en forma de XXXX, como es usual.

En ese momento, el hombre que venía con la mujer que me quitó el plástico, se acercó a mí, miró la clave y se retiró", contó Carmenza. Demasiado tarde ella sospechó de ese extraño ambiente y decidió no insistir más y retirarse del cajero.

"Dos minutos después yo discutía con mi hija lo extraño de todo porque siempre había podido retirar ahí sin problemas. Ella me dijo: mami, ¿no será que nos cambiaron la tarjeta? En ese momento la detallé y me di cuenta de que, efectivamente, no era la mía. Era obvio, yo la tenía con mi firma".

Pilar salió corriendo, quería encontrar a alguna de las cuatro personas que ahora eran sospechosas del robo, pero todas ya se habían escabullido. "En medio del desespero entró una llamada a las 11:08 de la mañana. Era un empleado del banco preguntándome si yo había hecho tres retiros de 600.000 pesos cada uno. Les dije que no y, de inmediato, bloquearon mi tarjeta".

Carmenza se enteró de que los ladrones intentaron realizar más retiros, pero que estos no habían sido exitosos pues la tarjeta se logró bloquear a las 11:10 de la mañana en tanto que los tres retiros logrados habían sido a las 11 a.m, 11:01 a.m y 11:02 a.m.

Estas mujeres piensan que en este robo había cuatro cómplices, la pareja de ancianos: un señor alto, de 65 años, arrugado y una mujer de unos 63 años, alta, delgada, que vestía una gabardina beige y que tenía cabello rubio, así como una pareja más joven, mencionada anteriormente.

Además de los daños causados por el robo, estas mujeres quedaron afectadas psicológicamente; por eso piden a las autoridades que si en el lugar de los hechos o en sus alrededores existen cámaras, las revisen para dar con esta banda delincuencial.

Este no ha sido el único robo reportado a este medio por nuestros lectores. El 28 de febrero, a eso de las 10 de la mañana, *Fernando fue a sacar dinero a unos cajeros ubicados en la parte exterior del almacén Éxito de La Colina.

"Recuerdo que había dos tipos, uno detrás de mí y otro en el cajero de al lado.
Uno de ellos me mostró una especie de tableta que revelaba en su pantalla una imagen parecida a la del cajero". En ese momento, el otro sujeto le dice: "Mire, le quedó activado algo" mientras que un segundo hombre le comenta: "Es que hay veces la tecnología nos atropella".

Fernando cree que fue en ese momento cuando le aplicaron alguna sustancia. "Uno queda como bobo", añadió. Él solo recuerda que comenzó a recibir mensajes de texto en su celular. "Cuando me di cuenta de que me estaban robando, entre al almacén a buscar a mi esposa porque además me percaté de que el plástico que yo tenía no era el mío". En total le robaron 1'500.000 pesos.

Esta segunda víctima no sospechó porque quienes lo abordaron eran hombres bien vestidos que le generaron confianza. "Yo ya puse la denuncia en la Fiscalía, pero hasta el momento ni el banco ni la Fiscalía me han dado ningún avance de la investigación, ni sabiendo que debe haber un registro en video sobre los hechos".

Otro caso, también denunciado ante este medio, le ocurrió a un hombre de 84 años. "A mi papá le hicieron el cambiazo en el cajero del banco Caja Social de la calle 147 con carrera 13. Eso pasó hace unas tres semanas". Y así siguen apareciendo testimonios, algunos con un matiz más trágico como el que le sucedió a una mujer de 49 años en el barrio Cedritos este mes de abril en un cajero de la zona.

"Un tipo me interceptó cuando se percató de que el cajero no me había servido. Yo pensé que era otro ciudadano esperando su turno". Pero después de ese momento ella perdió la conciencia. "Yo tenía mareo, no recordaba nada. Mi familia me llevó a la clínica Navarra y allí dictaminaron que yo estaba intoxicada.

Me habían suministrado un alucinógeno. Me desocuparon todas mis cuentas", contó. Hoy, los investigadores están reuniendo más y más pistas, pero les piden a los ciudadanos que, a pesar de su desconfianza, denuncien los casos, pues es la mejor forma de desarticular las bandas.  * Nombres cambiados por solicitud de las víctimas.

'LO GRAVE ES QUE AHORA LES GUSTA DROGAR A SUS VÍCTIMAS'

Un investigador de la Seccional de Policía Judicial Metropolitana de Bogotá (Sijín) dijo que esta modalidad de atraco es de vieja data, pero que lo nuevo es que ahora los atracadores prefieren usar drogas para hacer más vulnerables a sus víctimas.

"Antes solo utilizaban su destreza de ladrones para cambiar los plásticos, ahora se valen de sustancias como la escopolamina en los teclados de los cajeros o rocían a sus objetivos con un espray".

Así, dice el investigador, logran que las personas, en un estado de inconsciencia, les den información como las claves de retiro de dinero. También utilizan dispositivos electrónicos como el escáner que sirve para copiar la información de las bandas magnéticas de las tarjetas.

El investigador agregó que aunque esta forma de robar se presenta en toda la ciudad, se ha intensificado en el norte de la capital.  "No tenemos clasificada esta forma de robo, pero este año podríamos estar hablando de unos 25 a 30 casos".

Hoy, él y un grupo de investigadores, trabajan en reconocer el modus operandi de estas bandas y dicen ya tener identificados algunos delincuentes. "Siempre atacan en grupo y por lo general hay un campanero que los alerta de cualquier peligro de ser atrapados". Por último, la autoridad recomienda tener medidas de autoprotección y siempre, siempre, poner la denuncia.


Carol Malaver
Subeditora Bogotá
carmal@eltiempo.com
@CarolMalaver

Compartir