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Finanzas

Lo que debe tener en cuenta antes de comprar un seguro educativo

sin importar la alternativa que escoja, procure empezar lo antes posible y prever los riesgos y oportunidades de cada una.

Educación

iStock

POR:
Portafolio
enero 23 de 2020 - 10:26 p.m.
2020-01-23

¿Cuál sería el mejor regalo que usted le podría dar a sus hijos? Seguramente varias opciones se le vienen a la mente: tiempo de calidad, la oportunidad de conocer nuevas culturas o quizá activos inmobiliarios que le permitan construir patrimonio y sirvan como respaldo ante una eventualidad económica.

Creo coincidir con algunos en que el mejor de ellos es la educación, y no solo en cuanto a valores, que es sin duda muy importante, sino a la educación superior universitaria.

Ahora bien, los cupos en la educación pública son limitados y un semestre en una universidad privada es costoso. Por ejemplo, $8.944.000 fue el resultado de un sondeo que hicimos entre ocho universidades bogotanas a las que les preguntamos sobre el valor semestral del programa de administración de empresas. Lógicamente, existen variaciones relacionadas con la universidad, la carrera, la ciudad y la modalidad (diurna o nocturna, presencial o virtual).

Muchos padres de hijos que todavía no empiezan su vida universitaria se enfrentan al reto de cómo prepararse económicamente para pagar, o ayudar a pagar, los costos de una matrícula; pues aunque tengan trabajo e ingresos estables en el presente, no pueden garantizar su situación en el futuro.

Algunos padres acuden al ahorro y se esfuerzan por mantener un buen historial crediticio para que más adelante puedan acceder, por ejemplo, a los esquemas de financiación que ofrecen algunas universidades gracias a las alianzas que tienen con entidades financieras.

Otros optan por la compra de bienes inmuebles que generen renta, permitan algo de ahorro y puedan venderse al momento de iniciar el pago de la educación.

Otros acuden al seguro educativo. Este seguro, de largo plazo, es un contrato que se firma con una compañía aseguradora mediante el cual, usted se compromete a pagar el valor de una prima y la aseguradora a asumir los costos de la educación superior del beneficiario. Esta alternativa le da la tranquilidad de saber que la educación de su hijo estará cubierta.

Si está pensando en un seguro educativo, tenga en cuenta lo siguiente:

• Entre más joven sea su hijo al momento de comprar el seguro, menos costoso le saldrá.

• Para facilitar la adquisición del seguro, se puede pagar a través de montos periódicos durante un tiempo determinado o bien, en una sola cuota.

• Existen seguros que no tienen límite en la cobertura, es decir, asumen el costo total de la educación sin importar los incrementos a los que tenga lugar. Otros seguros si fijan un límite de cobertura, en este caso, cuando ese monto se acaba, los padres o el beneficiario deben asumir lo que falta.

• La póliza del seguro debe establecer todas las condiciones; por eso es muy importante leerla. Debe contener la información de cobertura, vigencia y cómo opera el seguro ante ciertos casos específicos; por ejemplo, qué sucede si su hijo o beneficiario no quiere estudiar o si quiere estudiar en el exterior.

Por último, sin importar la alternativa que escoja, procure empezar lo antes posible y prever los riesgos y oportunidades de cada una. En el caso de los seguros y los productos de ahorro que ofrecen algunas entidades, compare varias opciones para reconocer cuál ofrece la mejor solución de acuerdo con sus necesidades, sus objetivos y presupuesto. ¡Así que anímese con las diferentes opciones educativas y regálele a su hijo la oportunidad de desarrollar sus capacidades y talentos convirtiéndose en profesional!

Adriana Yauhar, especialista en educación financiera de Banca de las Oportunidades (@AdrianaYauhar)

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