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Economía

Hogares pobres incrementan sus deudas para pagar otras

Este segmento poblacional tienen casi el 20 por ciento de la deuda de los créditos bancarios

Deudas
POR:
Portafolio
octubre 09 de 2019 - 02:26 p.m.
2019-10-09

En un país con alta desigualdad como Colombia pero, a la vez, con el consumo de los hogares al alza, las familias de menores ingresos incrementan progresivamente sus niveles de endeudamiento a tal punto que, para cubrir sus deudas, no solo acuden a nueva financiación formal, sino con prestamistas informales e incluso pagando intereses muy por encima de la usura.

(Lea: Hogares pobres, los que más se endeudan para mantener nivel de consumo)

Según el estudio ‘Desigualdad en el ingreso y estabilidad financiera’, realizado por Juan Sebastián Contreras, magíster en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, los hogares en el quintil de ingresos más bajo (primero en una escala de 1 a 5, donde 5 es el de mayores ingresos) tienen casi el 20 por ciento de la deuda de los créditos bancarios –y menos del 1 por ciento del ingreso–, sin tener en cuenta el ‘gota a gota’ o el crédito informal.

(Lea: Habría un alivio en impuestos para quienes pagan deudas)

De acuerdo con el economista, quien para su investigación utilizó datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), los estudios sugieren que estos hogares se endeudan para responder a los choques de ingreso y gasto, y para hacer inversiones en educación o mejoramiento de vivienda.

Agrega que una mayor oferta de crédito y una pérdida de ingreso en hogares del quintil inferior sube el endeudamiento.

Y aunque es claro que la población de mayores ingresos puede endeudarse más, al tener con qué cubrir las obligaciones, la investigación encontró que solo el 33 por ciento de los hogares en el quintil más alto declaran no tener deuda, mientras que este valor es del 78 por ciento entre los del quintil más bajo.

“Lo que llama la atención es la disparidad en el porcentaje de ingreso y deuda para los hogares de menores ingresos”, recalca el experto. Y citando otros autores y análisis de entidades como Asobancaria, Contreras señala que los hogares de menores ingresos usan los créditos informales para el pago de otras deudas, inversión en negocios y compra de inmuebles.

Y lo hacen porque carecen de información, tienen menos barreras de entrada y desconfían del establecimiento. Además, los intermediarios formales no tienen instrumentos adecuados para entender la realidad de los hogares de menores ingresos.

POCAS OPCIONES

Y aunque en todos los grupos de ingresos la principal alternativa para cubrir gastos es la deuda (44,4 por ciento en el quintil de más altos ingresos y 50,3 por ciento en promedio en los otros cuatro quintiles), los hogares con menores ingresos acuden con más frecuencia al crédito.

“Para los hogares de mayores ingresos, el ahorro es un sustituto de la deuda. El 17,5 por ciento de los hogares en el quintil inferior declara que usa ahorros cuando sus ingresos no son suficientes, proporción que sube al 25,2 por ciento en el quintil superior”, agrega.

Y como consecuencia del crecimiento del consumo a través de deuda, la carga financiera de los hogares de más bajos ingresos es más alta que la de los que ostentan altas entradas.

Para medir este fenómeno, Contreras usó el indicador de carga financiera, que arrojó que el grupo poblacional más pobre (quintil 1) tuvo un índice promedio de 29,5 por ciento, mientras que en el quintil más alto, el promedio es de 20 por ciento.

Si bien los hogares de menores ingresos están expuestos a mayores vulnerabilidades en endeudamiento, dice el economista, los hogares de mayores ingresos también lo están con respecto a los hogares del tercer quintil, cuyo promedio de carga financiera es del 16 por ciento.

Recalca que los más pudientes tienen más flexibilidad de reajustar su estructura de crédito, lo que muestra que con choques de ingreso negativos, los hogares de menores ingresos mantienen su vulnerabilidad.

El análisis determinó que en los hogares del quintil inferior el nivel de incumplimiento es mayor: 31,2 por ciento, pues solo el 68,8 por ciento declaran que están al día con sus pagos; en contraste con el 82,9 por ciento de los hogares en el quintil superior, que dicen estar al día.

DOS EFECTOS

Tras reiterar que Colombia es un país profundamente desigual; toda vez que tiene el segundo coeficiente de Gini (índice de desigualdad de ingresos) más desigual de Latinoamérica (0,52) y porque el 1 por ciento más rico de la población tiene el 20,4 por ciento de los ingresos del país, Contreras explica que el aumento del ingreso en la población de menores ingresos tiene dos destinos.

Por un lado, hay una variación amplia del consumo, que ronda el 5,5 por ciento en el largo plazo, y por el otro, un aumento en la oferta de productos de crédito en el sector bancario.


REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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