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Economía

Baja de impuestos a empresas no garantiza más inversión y empleos

Salomón Kalmanovitz, Guillermo Perry y dos decanos de economía analizan los aspectos claves de la Ley de Financiamiento.

Consultorio / Para recuperar el impuesto de timbre

El proyecto se radicó en la secretaría de la Cámara de Representantes con el objetivo de recaudar alrededor de 14 billones de pesos.

archivo portafolio.co

POR:
Portafolio
noviembre 01 de 2018 - 11:03 p.m.
2018-11-01

Aún es temprano anticipar qué pasará en el legislativo con la ley de financiamiento que este miércoles el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, radicó en la secretaría de la Cámara de Representantes con el objetivo de recaudar alrededor de 14 billones de pesos para los programas que desea adelantar el gobierno del presidente Iván Duque.

(Lea: Especial: Los efectos de la Ley de Financiamiento en su bolsillo)

La iniciativa fue presentada como un vehículo para generar una gran transformación en equidad, creación de empleos, crecimiento económico y atender y reforzar los programas sociales con los que se benefician millones de ciudadanos.

(Lea: Centro Democrático no está de acuerdo con IVA para la canasta familiar)

Sin embargo, hay opiniones encontradas y muchas dudas sobre la iniciativa que busca aumentar el número de contribuyentes, incluir más exenciones a las empresas y gravar casi en su totalidad la canasta familiar con IVA.

Portafolio.co entrevistó a expertos para analizar el proyecto a profundidad.


LOS SACRIFICADOS

Para Salomón Kalmanovitz, economista y excodirector del Banco de la República, en la  ley de financiamiento los grandes sacrificados de nuevo son la clase media y la media alta, mientras que los ricos siguen igual.

“Donde está verdaderamente la plata en el país, que nunca han pagado impuestos, es con los dueños de las empresas. Si realmente una reforma quiere ser progresiva debe castigar los dividendos exactamente igual que los salarios de 35 millones de pesos mensuales, es decir, con una tasa de 37 por ciento. Pero aquí tenemos que el gerente paga cuatro veces más que el dueño de la empresa y eso es muy inequitativo”, señala Kalmanovitz.

EL IVA

Mientras que para Guillermo Perry, exministro de Hacienda, la parte micro del proyecto de ley tiene cosas buenas como las de quitarle gravámenes a la inversión productiva a través del descuento del IVA y poner a tributar un poco más las personas de ingresos altos y medios.

Nos beneficiábamos mucho de esos productos exentos y en la medida que eso se grave y se le devuelve a las familias de ingresos bajos, pues es más equitativo. Eso mejora la progresividad del IVA, al contrario de lo que están diciendo algunos políticos”, sostiene el exfuncionario.

En esa línea, Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario, señala que la propuesta simplifica el sistema al ampliar la base del IVA. “También corrige la alta carga que tenía en la reforma pasada el IVA del 19%, al pasarlo del 18 a 17 por ciento”, precisa.

¿MENOS IMPUESTOS = MÁS EMPLEOS E INVERSIÓN?

No obstante, los analistas no están del todo convencidos sobre los efectos positivos que puedan acarrear la disminución de tributos a las empresas, como las de pasar del 33 al 30% el impuesto de renta, pues consideran que en este caso ya gozan de gabelas suficientes.

Así lo sostiene Julián Arévalo, decano de la Universidad Externado, al destacar que cuando se han hecho estas concesiones los resultados no han sido claros. “Hay unos que señalan que efectivamente se reduciría el desempleo, pero otros ven que no habría dicho efecto y lo mismo ocurriría en términos de formalidad donde tampoco es clara la evidencia”, anota.

También refuerza esta idea Sepúlveda, pues a su manera de ver lo que se tiene que hacer es trabajar para ofrecer bienes públicos y unas reglas de juego claras de manera que promueva la creación de empresas de manera amplia. “Los incentivos de descuentos tributarios para generación de empleo es un mecanismo que puede ser conveniente, el problema es cuando se favorecen mecanismos particulares”.

Eso es algo con lo que coincide Kalmanovitz, quien considera que “bajarle impuesto a las empresas para construir más empleos es hacerle más huecos a un queso gruyére, que ya está muy perforado con exenciones especiales”.

Lo mismo opina Perry, pues para él es contradictorio crear un sistema más simple y más equitativo con exenciones nuevas. “Está probado en todas partes del mundo que esas cosas tienen un costo fiscal muy grande frente a un beneficio muy pequeño. Eso lo que hace es crear distorsiones en la economía y ventajas indebidas”, puntualiza.

LO MALO

Por otro lado, Perry considera que precisamente esas exenciones son las más peligrosas para las finanzas del Estado, dado que a su consideración es una apuesta muy arriesgada. “Uno sabe cuánto está poniendo, cuánto le valen la reducción de impuestos, pero no está seguro que se gane la apuesta. Me parece que jugar así con la estabilidad macroeconómica en los próximos años es demasiado arriesgado porque nos podemos meter en un problema como el que está padeciendo Argentina. Podemos estar en una crisis fiscal en dos o tres años”, recalca.

Y agregó que otra cosa que no le gusta es la eliminación del régimen de la renta presuntiva mínima, pues “me parece contradictorio que el Gobierno esté proponiendo una gran lucha contra la evasión y al mismo tiempo elimine el elemento que ha sido más efectivo contra del delito”.

LO BUENO

Para Kalmanovitz lo bueno del proyecto es que es ambicioso, que tiene algunos aspectos progresivos, como el hecho de que los salarios altos tengan una tasa alta de tributación y al mismo tiempo se mantiene que las exenciones tienen un límite. “El IVA también puede ser progresivo si realmente se logra devolverle la plata a los más pobres, dice.

Así también lo señala el decano Arévalo, quien considera que es una propuesta balanceada en la medida que logra por un lado obtener más recursos y por otro simplifica el sistema.

Y para el exministro Perry se salva el hecho de que con esta iniciativa, desde el punto de vista macro, para el año 2019 se consigue financiamiento para el presupuesto y le va a permitir al Gobierno cumplir con la regla fiscal.

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