1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Economía

Tire y afloje del salario mínimo arranca hoy en medio del paro

Las partes de la discusión conocerán este jueves las cifras de inflación y productividad, que son la base del aumento. 

Salario mínimo

Archivo Portafolio

POR:
Portafolio
diciembre 04 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-12-04

Los debates para fijar el salario mínimo del 2020 comienzan hoy en caliente, ya que este año las partes llegan a la mesa de negociación en medio de un gran paro nacional.

(Lea: Así se fija el salario mínimo en Colombia)

Empresarios, miembros del Gobierno y sindicatos, que están citados a las 8 a.m., comenzarán la jornada conociendo dos datos claves para la discusión: las inflaciones proyectada y esperada y la productividad nacional.

(Lea: Productividad, una pieza clave para la negociación del salario mínimo)

Al frente de esta tarea están, entre otros, el Dane, Planeación Nacional y el Banco de la República, que hoy revelarían sus expectativas en torno al costo de vida de los colombianos y la productividad de los trabajadores.

(Lea: Empleo y salario mínimo, la agenda de fin de año)

De acuerdo con un persona cercana al proceso, esta última habría sido del orden del -0,39%, es decir, en lugar de sumar a la cifra total de aumento, llevaría a que la propuesta de incremento salarial sea menor al esperado por los trabajadores.

“Siempre es lo mismo, todo el año está disparada la productividad, pero cuando empiezan los debates dicen que fue nula; y, sobre la inflación, algunos dicen que puede estar entre 3,5% y 3,8%”, dijo.

Y agregó que “también habrá que ver la posición de los empresarios, que ojalá no salgan con el cuento de que por culpa del paro se les cayeron las utilidades, y por eso darán un aumento de medio punto por encima de la inflación”.

¿MÍNIMO Y PARO?

Por su parte, consultado sobre el dato de productividad, el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, aseguró que “este todavía no se ha decidido, ya que por el momento ha sesionado la subcomisión y hay diferencias; la cifra sigue en estudio y debate”.

Por ahora, una de las pocas cosas claras es que aún sin empezar los debates, parece haber más diferencias que similitudes. Por ejemplo, mientras los sindicatos afirman que los debates del mínimo no deben aislarse del paro, los gremios piden no mezclarlos.

Según Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC y el Consejo Gremial, “la expectativa estará en conocer las cifras y los planteamientos iniciales, pero creería que una cosa es el salario mínimo y otra el paro; desde los empresarios lo vemos como dos cosas diferentes, pero todo dependerá de las forma en que lleguen las centrales obreras. Creo que hay que separar los temas y avanzar en la discusión”.

En contraste, Fabio Arias, vocero de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), enfatizó que “en esta oportunidad, con mayor razón, el Gobierno, el Congreso y los gremios tienen que entender que la ciudadanía está absolutamente indignada e inconforme con todo lo que pasa en el país.

Esta vez llegamos con mayores ahíncos que nos da la movilización, pero si vamos a tener la misma respuesta del Gobierno en la comisión de concertación, saldremos en un desacuerdo total e infinito”.

El plan del Gobierno, no obstante, será llegar a un punto medio en estas deliberaciones. Tanto el director de Planeación, Luis Alberto Rodríguez, como la ministra de Trabajo, Alicia Arango, han dicho que buscarán sí o sí llegar a un acuerdo.

Incluso, la Mintrabajo le salió al pasado a comentarios hechos desde algunos sectores de que el alza de 6% fijada el año pasado era causante del mayor desempleo que se registra en el país.

“Aquí todo lo malo es por el salario mínimo, en este país todo termina en el salario mínimo, no puede terminar en otra cosa, o sea los salarios de la gente que gana bastante dinero eso no importa. Qué pena, este Gobierno no está de acuerdo en que el salario mínimo es muy alto y haremos todo lo posible, dentro de las posibilidades fiscales, por sacar el mejor salario mínimo que se pueda”.

CIFRAS LEJANAS

Otra de las cosas de las que, por ahora, hay certeza es que la mesa tripartita que sesionará desde hoy llega con propuestas sin definir, pero lejanas entre sí.

“No tenemos aún una cifra, pero, sin dudas, estaremos muy por encima del 6% fijado el año pasado y muchísimo más del 4,5% que propuso Anif”, sentenció Arias, refiriéndose a la idea del centro de estudios de limitar el alza a la fórmula de inflación más productividad.

Por su parte, Bruce Mac Master, presidente de la Andi, dijo en su momento que “este año seguramente vamos a tener que, entre todos, tener los cinturones más ajustados porque la prioridad tiene que ser la creación de empleo”, con lo cual se prevé que los empresarios lleguen con una cifra menor al 6%, que se aprobó un año atrás.

En tanto, Acopi –gremio de micro, pequeñas y medianas empresas– llega con una cifra a la mesa: “Nuestra posición como gremio empresarial sigue estando encaminada a un alza entre 4% y 4,6%, dado que un aumento más pronunciado ocasionaría una ralentización de la generación de nuevos puestos de trabajo, un aumento del desempleo en la población más joven y menos cualificada y un incremento consecuente al empleo informal”, dijo la agremiación en una carta enviada a la comisión (ver siguiente nota).

LA PROPUESTA DE ANIF LEVANTÓ POLÉMICA

En una propuesta rechazada por la centrales obreras, el centro de estudios Anif planteó que el aumento del salario mínimo para el 2020 no supere el 4,5%.

“El reajuste debe volverse a ceñir a la llamada ‘regla universal’ (inflación más productividad laboral). Esta última ha promediado crecimientos del 1% en el último quinquenio”, aseguró Sergio Clavijo, presidente de Anif. De llegar a darse la cifra que plantea el centro de estudios, el salario mínimo se elevaría de los actuales $828.100 a $865.400.

“Un mayor incremento tendría el riesgo de agravar la destrucción de puestos de trabajo, especialmente bajo la coyuntura de 2019-2020, donde el moderado repunte económico resulta insuficiente para compensar las rigideces estructurales del mercado laboral de Colombia”, concluyó Clavijo.

ACUERDO: SOLO SE HA LOGRADO EN 7 DE LOS ÚLTIMOS 22 AÑOS

El acuerdo del año pasado para fijar el salario mínimo del 2020 fue el séptimo que se ha logrado en los últimos 22 años.

La historia reciente del país muestra que han sido más las ocasiones en las que los presidentes de turno han expedido unilateralmente por decreto el alza del mínimo, que los años en que el Gobierno, los patronos y trabajadores llegan a un consenso.

En cualquier caso, esta modificación de los ingresos mensuales –que incluye también el aumento del subsidio de transporte– impacta directamente a unas dos millones de personas, además de tener un efecto indirecto en más colombianos, cuyos aumentos salariales se ven reflejados sobre la variación decretada.

El modelo actual, que basa los debates en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, fue creada con el fin de “fomentar las buenas relaciones laborales con el fin de lograr la justicia dentro de un espíritu de coordinación económica y equilibrio social y de paso fijar de manera concertada la política salarial para garantizar una calidad de vida digna para el trabajador y su familia”, según la norma que la creó.

La discusión de este año es sui generis por dos aspectos fundamentales: uno, que los debates se realizarán en medio de un gran paro nacional –que va para su tercera semana– y, dos, que, a diferencia de años pasados, la mayoría de voceros aún no se ha decantado por una cifra en concreto.

De hecho, los únicos que han planteado una propuesta concreta han sido los micro, pequeños y medianos empresarios, agrupados en Acopi, quienes plantean que el incremento del salario base en Colombia no supere el 4,6%.

De hecho, en una carta enviada a la comisión, la agremiación afirma que: “Este año tendremos que ser más juiciosos y medidos con este incremento, si verdaderamente queremos reactivar el empleo, dado que el contexto internacional aunado al nacional por la incertidumbre de la Ley de Financiamiento nos deja en una línea delgada para realizar buenas maniobras”.

Y añade que “se debe tener en cuenta para el incremento del próximo año, variables como la meta inflacionaria (3,6%) y crecimiento económico (3,6%), dado que, de lo contrario, el alza salarial se traduciría en un aumento en el precio de los productos y en últimas en una contracción de la demanda interna”.

En su concepto, el desempleo seguiría aumentando si el alza del mínimo es más pronunciada.

Compartir