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Innovación

Digitalización en Colombia, una tarea que no puede esperar

Postergar decisiones estratégicas para el futuro de Colombia supone retrasar la llegada del 5G.

Tecnología u digitalización

La apuesta de Colombia por colocar la digitalización y el emprendimiento en el centro del debate es un acierto y un ejemplo para América Latina

123rf

POR:
Portafolio
enero 07 de 2019 - 06:13 p.m.
2019-01-07

Los más de 20 millones de colombianos que hoy no acceden a internet no pueden esperar. Cerrar la brecha digital entre los hogares de mayores ingresos y los más pobres, entre las zonas urbanas y las rurales, entre hombres y mujeres, o entre los jóvenes y los adultos mayores es un imperativo económico, pero fundamentalmente ético.

No es aceptable que el 40% de los colombianos continúe viviendo en el siglo pasado. Cada día que pasa en una escuela sin internet, es un día que estamos dejando atrás a niñas y niños que ven como crecen las diferencias de oportunidades que les separa de quienes sí tienen acceso a las TIC.

La economía colombiana no puede seguir esperando la necesaria transformación de su tejido productivo a través de la incorporación intensiva de las TIC, condición necesaria para volver a crecer.

Las tecnologías digitales, junto a la innovación y la creatividad, juegan un rol central para impulsar de nuevo el crecimiento, luego de la caída de los precios del petróleo desde 2014 y el desplome de las exportaciones.

El año pasado Colombia creció por debajo del 2% y las expectativas para este año no llegan al 3%, cifras incompatibles con los anhelos de progreso del país. Sin una transformación productiva sostenida en la digitalización, la innovación y el emprendimiento, estamos condenados a una nueva década perdida.

La vía para retomar tasas de crecimiento superiores, que permitan reducir las desigualdades, aumentar y mejorar el empleo, y, en definitiva, mejorar la vida de todos los colombianos, pasa por el incremento de la eficiencia y la productividad. Esto es, hacer más con los mismos recursos.

La revolución de la productividad requiere cerrar la brecha digital, y disponer de una infraestructura de conectividad de primer nivel, a través de un esfuerzo compartido entre el sector público y el privado, para que el país cuente con más fibra óptica, mejores servicios inalámbricos y más capacidad satelital, y acometer con liderazgo el proceso de transformación digital por parte de los ciudadanos, el gobierno y las empresas, especialmente en las pequeñas y medianas.

Alcanzar estos objetivos exige aumentar el ritmo de las inversiones en infraestructura digital, para lo cual es necesario actualizar la definición de políticas públicas con una mirada de largo plazo y adecuar el marco institucional sectorial al mercado digital convergente.

LA LEY TIC


Por ello, el proyecto de Ley para la Modernización del sector TIC es indispensable para la incorporación del país a la cuarta revolución industrial. La política tiene sus procesos y es fundamental respetar los tiempos de la deliberación democrática. Sin embargo, su postergación es una mala noticia para todos los colombianos, especialmente para aquellos que aún no están conectados.

En los últimos años Colombia ha tenido importantes avances en materia de conectividad, 6 de cada 10 colombianos hoy utiliza internet y el 63% de las conexiones móviles son de Banda Ancha.

Además, los precios de los servicios de telecomunicaciones se han reducido de forma sustancial y las velocidades se han multiplicado.

Sin embargo, las inversiones sectoriales han venido bajando sostenidamente durante los últimos años, lo que se traduce en que el país tomaría más de 30 años para alcanzar los estándares de conectividad de la OECD.

Los colombianos no pueden esperar 30 años. Son urgentes nuevas políticas públicas que favorezcan el cierre de la brecha Digital, la innovación y el desarrollo de las inversiones.

El espectro radioeléctrico es un recurso fundamental para la oferta de servicios de telecomunicaciones, que solamente produce valor social en la medida en que se utiliza para dar más y mejor conectividad.

El espectro no sirve guardado en un cajón ni subastado para maximizar la recaudación fiscal. Sirve cuando se pone a disposición de las empresas en condiciones adecuadas para que ellas inviertan en el país, incentivando la cobertura de servicios avanzados especialmente donde son menos rentables. Colombia está atrasada en conectividad rural comparado con otros países de la región, entre otras cosas por la necesidad de actualizar la Ley antes de concursar la banda de 700 MHz, que es clave para este propósito.

Con la reforma se podría acelerar la realización de ese concurso, con efectos directos en la inversión y en la conectividad del país, con servicios de última generación, especialmente en zonas rurales que podrían estar disponibles rápidamente.

Postergar decisiones estratégicas para el futuro de Colombia supone retrasar la llegada del 5G y perder la oportunidad de liderar las transformaciones tecnológicas que nos permitan avanzar hacia el desarrollo.

Apostar por la conectividad y la transformación digital es abrir las puertas del crecimiento, abandonar el modelo de país exportador de materias primas dependiente del precio de los commodities y poner el énfasis en la generación de valor agregado, la innovación y la creatividad como los motores del progreso. El Gobierno colombiano y el Ministerio TIC han sido valientes, la Ministra Constain ha liderado con convicción y solidez técnica un proceso de reforma ambicioso y complejo, que estoy seguro más temprano que tarde verá la luz.

La apuesta de Colombia por colocar la digitalización y el emprendimiento en el centro del debate político es un acierto y un ejemplo para el resto de América Latina. Espero que se logren pronto los consensos necesarios para no retrasar más una reforma clave que constituye un paso necesario hacia la construcción de un país con mejores oportunidades para todos los colombianos.

Pablo Bello Arellano
Economista, exviceministro de Tele- comunicaciones de Michelle Bachelet. Director Ejecutivo de ASIET y cet.

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