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Emprendimiento

‘Hay que dejar el facilismo para emprender’

"Debemos sacar nuestros proyectos adelante y darles voz y luz, en vez de dejarnos opacar por lo que nos dicen las redes y los medios”.

Julián Torres, CEO y Fundador de Fitpal

Julián Torres, CEO y Fundador de Fitpal, es el autor del libro “La estupidez colectiva”. Desde su experiencia ofrece herramientas para concretar y poner en marcha ideas innovadoras de negocio.

POR:
Portafolio
agosto 02 de 2019 - 07:00 p.m.
2019-08-02

El emprendedor Julián Torres Gómez se estrena como escritor con “La estupidez colectiva”.

Basado en su experiencia, el empresario de 30 años comparte herramientas para sacar adelante ideas de negocios. De paso, derriba mitos sobre el proceso y el desarrollo de proyectos innovadores y rentables.

Torres es el CEO y fundador de Fitpal, una plataforma que conecta a las personas con más de 600 centros de entrenamiento aliados y más de 90.000 clases para escoger. Sin una sola sede física opera el gimnasio más grande de Latinoamérica, dice.
A su juicio, muchas barreras relacionadas con la edad para empezar un negocio, la excusa de la falta de tiempo y hasta la falta de acción no deja surgir proyectos empresariales exitosos. Esas son algunas de sus reflexiones.

¿Cómo le ha ido con el libro?

Es uno de los más vendidos ahora ha estado en los primeros lugares en Amazon. En Colombia todavía hay muy poca literatura acerca de los ‘startups’ digitales. Entonces ha tenido una buena acogida porque, por primera vez, se está publicando literatura sobre lo que está pasando en este mundo de los unicornios y el empredimiento en el país.

¿Cuál fue la motivación para escribirlo?

A raíz de la experiencia con Fitpal y de estar en eventos en donde se me acercaba mucha gente y me decía: “tengo una idea”, “qué debo hacer para sacarla adelante”. Y a mi me impresionaba que esa era la mayor barrera: tener una idea y no saber cómo desarrollarla. Entonces comencé a investigar y me di cuenta de que, en verdad, lo que a la gente le faltaba era actuar más y decir menos. Las personas tenían una barrera muy grande y una inercia para comenzar a hacer que las cosas sucedan. Así fue como monté toda una investigación e inventé esta teoría de la estupidez colectiva.

¿Qué plantea?

Que la gente no está cumpliendo sus ideas y llevando acabo sus proyectos porque nos hemos vuelto una sociedad perezosa y facilista, gracias al desarrollo de la tecnología. Y, aparte de todo, esperamos volvernos millonarios de la noche a la mañana, cuando el éxito toma mucho más tiempo.

Creemos esto porque las redes y los medios nos transmiten un mensaje que nos creemos y nos tragamos entero pero que no es cierto: aquel de la vida perfecta de los demás, jóvenes que hacen aplicaciones y se vuelven billonarios.

Estos son mensajes confusos para una sociedad acostumbrada a recibir todo muy fácil y más rápido cada día. Mi propuesta es que cada día hay que salir de esa estupidez colectiva y utilizarla a nuestro favor para comenzar a sacar nuestros proyectos adelante y darles voz y luz en el mundo, en vez de dejarnos opacar por lo que nos dicen las redes y los medios.

¿Pero no cree que hoy la gente logra desarrollos de negocios a más temprana edad?

Hay muchos mitos sobre esto, porque si bien hoy tenemos más exposición a todos estos casos de éxito, un estudio que realizó MIT, por ejemplo, demostró que la edad promedio de un emprendedor exitoso es 42 años.

Entonces también es un mito que solo jóvenes que salen de Silicon Valley hacen emprendimientos.

La gente que está más avanzada en sus vidas también tiene iniciativas exitosas. Los que creen que ya no están en la edad para emprender, caen en un bloqueo mental porque la edad no es importante para lograrlo. Un ejemplo de ello es que el fundador de KFC inventó el negocio a los 64 años de edad.

¿Qué destacaría del libro?

Este es un libro que fue escrito con una metodología que nosotros implementamos en Fitpal que se llama OKR’s (Objectives and Key Results).

Y gracias a la implementación de esta metodología pude escribir el libro en un tiempo récord de 5 meses para demostrar que a través de la eficiencia, la disciplina y la resiliencia se pueden lograr grandes cosas.

¿Qué hizo o dejó de hacer para lograrlo?

No dejé de hacer nada y esa es la magia de todo. Seguí trabajando porque yo estoy al frente de una grupo de 50 personas. Simplemente decidí sacrificar algunas cosas como las salidas los viernes o madrugar los sábados para escribir o llegar en la noche y proponerme avanzar 200 palabras de manera constante. Escribir todos los días algo me daba esa alineación para estar avanzando. Esta una lección muy importante en el emprendimiento. No importa lo que se haga, no importa el tamaño del paso, lo importante es que progresemos un poco más cada día.

¿Los jóvenes están preparados para emprender?

Si bien hoy los sistemas tradicionales de educación no forman tanto hacia este tema y el de las nuevas tecnologías, creo que se van enrutando. Ahora bien, la responsabilidad de educarnos es de nosotros y en Internet ya está la información del mundo. Uno puede acceder hasta a cursos de Harvard gratuitamente pero la gente saca excusas, como la falta de tiempo, y no lo hace.

La educación de mayor calidad del mundo ya está afuera, al alcance de todos y, en muchos casos de libre acceso. Toca inculcar en los colegios que el aprendizaje es responsabilidad nuestra y que lo podemos hacer también por nuestro lado. Hay que cultivar el amor por el conocimiento y por evolucionar, para que menos gente se vaya a actividades como el narcotráfico por el afán de volverse rico de la noche a la mañana y, más bien, comiencen a programar y a crear oportunidades, empleos y todo aquello que vaya a tener un impacto positivo en la sociedad.

¿Cree que las universidades sí están formando para eso?

Cada vez más. Me invitan a dictar talleres y conferencias y se están interesando. Los Andes, La Universidad Nacional y la EAN, por citar ejemplos.

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