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Beethoven Herrera Valencia
Columnista

Piketty vuelve al ataque

El autor propone un cambio del régimen de propiedad para una redistribución de la riqueza.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
octubre 27 de 2019
2019-10-27 08:19 p.m.
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‘El Capital del siglo XXI’ de Thomas Piketty, que se concentraba en la desigualdad y concentración de la riqueza, fue traducido a 40 idiomas y se vendieron más de 2,5 millones de ejemplares.

En su nuevo libro ‘Capital e Ideología’, Piketty sostiene que “ha llegado el momento de salir de esta fase de hacer que la propiedad sea sagrada e ir más allá del capitalismo”.

El libro anterior estaba enfocado en las economías occidentales y no abordaba las ideologías políticas que pretenden justificar la desigualdad, y el nuevo analiza la desigualdad extrema en sociedades esclavistas, la dominación en las sociedades coloniales, socialdemócratas, comunistas y postcomunistas.

Piketty sostiene que cada sociedad busca justificar sus desigualdades y produce ideologías orientadas a legitimar la desigualdad. En las sociedades contemporáneas se trata de un discurso de defensa de la propiedad, el emprendimiento y la meritocracia, pero la desigualdad moderna reposa sobre un discurso que sostiene que todos tienen las mismas oportunidades de acceder al mercado y a la propiedad.

Las sociedades antiguas reposaban sobre disparidades rígidas, arbitrarias y frecuentemente despóticas, pero el discurso propietarista y meritocrático, que ha conocido una primera ola de gloria en el siglo XIX y una reformulación radical tras la caída del comunismo soviético y el triunfo del híper-capitalismo, ahora aparece más frágil.

El discurso meritocrático pretende estigmatizar a los perdedores por falta de mérito, virtud y diligencia, pero esta culpabilización de los más pobres no existía en los regímenes inequitativos precedentes, que insistían en la complementariedad funcional entre diferentes grupos sociales, y la Primera Guerra Mundial destruyó la inequitativa mundialización comercial y financiera de la ‘Bella Época’ (1880-1914).

Pero si no se transforma el sistema actual por uno menos inequitativo, tanto entre países como dentro de los mismos, el populismo xenófobo con sus recientes éxitos electorales puede desencadenar un movimiento de destrucción de la mundialización híper-capitalista y digital de los años 1990-2020.

En conclusión Piketty plantea una reorganización, más no ruptura revolucionaria y concluye: “Trato de mostrar que en la historia ya hubo grandes cambios ideológicos. Todavía pensamos que la estructura de las desigualdades no cambiará, que las cosas son sólidas como una roca. Pero todas las ideologías terminan siendo reemplazadas por otros sistemas de organización de las relaciones sociales y la propiedad.

Pasará lo mismo con el régimen actual”. Piketty reafirma la necesidad de tener impuestos progresivos, llevando a que los grandes capitales paguen mayores tributos que los pequeños propietarios. También propone impuestos progresivos sobre el carbono, buscando que quienes más contaminen, tengan mayores pagos que financien una transición ecológica.

El autor propone un cambio del régimen de propiedad para una redistribución de la riqueza, pasando de un régimen privado a uno social, que implicaría un mayor poder de los trabajadores en las empresas y un menor poder de decisión de los grandes propietarios y propone un socialismo participativo para el siglo XXI, en la perspectiva de un nuevo horizonte igualitario a escala universal.

Beethoven Herrera
Profesor de las U. Nacional y Externado
beethovenhv@yahoo.com.
Con colaboración profesor Alexánder Tobón y John Jairo Rodríguez

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