1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Francisco Miranda Hamburger
Editorial

El turno para los pequeños

El foco del próximo paquete de ayudas económicas deben ser las pequeñas y medianas empresas y sus trabajadores.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
marzo 23 de 2020
2020-03-23 06:58 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

A menos de 24 horas de arrancar una histórica cuarentena que cubre a todo el país, crecen las preocupaciones por los impactos que sobre la economía colombiana tendrán los 19 días de aislamiento obligatorio preventivo.

En días pasados, el Gobierno Nacional y las administraciones locales han venido diseñando la arquitectura legal y fiscal que sostendrá la cuarentena de más de 50 millones de personas. Asimismo, han venido tomando las decisiones sectoriales en materia de financiación, abastecimiento de alimentos, orden público y redes de ayuda social a los más pobres, entre otros.

Conforme se acerca la hora cero del aislamiento obligatorio y con más de 15 millones ya encerrados, quedan más claros para el ciudadano de a pie los sacrificios que como sociedad tendremos que asumir para detener la propagación del coronavirus en el territorio colombiano.

En especial, los sacrificios que en materia de la actividad productiva la economía colombiana está asumiendo para implementar las necesarias pero drásticas medidas de protección de la salud pública.

Una nación de 50 millones de habitantes en cuarentena implica un inédito golpe a la economía, a los bienes y servicios que producen las empresas de todos los tamaños y a los ingresos de las personas detrás de esos productos y servicios. Sin contar a la mitad de los trabajadores colombianos que viven en algún grado de informalidad.

A medida que avanza la pandemia, las empresas comienzan a tomar decisiones frente a sus operaciones y a sus empleados, que están despertando tanto aplauso como rechazo en las redes sociales. Experimentamos tiempos extraordinarios y sin precedentes, cuyas consecuencias son difíciles de determinar tanto en tiempo como en dinero.

Con casi todos los colombianos en sus casas sin poder salir, la incertidumbre sobre el futuro de las empresas, los pequeños negocios y los empleos se han tomado las mesas de comedor de los hogares colombianos.

El Gobierno ha incluido líneas de crédito y alivios a las empresas, así como el Ministerio de Trabajo activó su vigilancia centralizada para evitar despidos masivos y abusos a los trabajadores.

La cuarentena, por ahora hasta el 13 de abril, impactará los ingresos de las empresas, grandes, pequeñas, medianas y micro, que a su vez podrán quebrar, reducirse o eliminar puestos de trabajo. Es momento de dejar esa falsa disyuntiva entre la ayuda a las empresas o las ayudas para proteger los empleos.

Más del 96 por ciento de las empresas en Colombia son medianas y pequeñas empresas, mipymes, que generan millones de puestos de trabajo. Un informe de Confecámaras muestra que el 99 por ciento de las más de 308 mil empresas creadas en 2019 son, de hecho, de tamaño pequeño.

En otras palabras, ayudar a las empresas a aguantar el desierto de ingresos de la cuarentena, y del resto de la pandemia, ayuda a su vez a proteger los empleos.

Es momento para que el Gobierno Nacional discuta una nueva ronda de ayudas económicas ante la realidad del aislamiento obligatorio y su inédito impacto en el aparato productivo. El foco de este nuevo paquete deben ser las medianas, pequeñas y microempresas.

Además de los alivios que puedan darse por el sistema financiero, estos negocios reciben esa ayuda a cambio de sostener la nómina y asegurarle a sus trabajadores algunos ingresos.

En las últimas semanas hemos sido testigos de muchísimos gestos de solidaridad y sensibilidad de grandes empresas en el país. El sector privado está trabajando en los frentes de salud y abastecimiento. Son necesarias ideas creativas para reducir esas cargas y costos a las mipymes para que, a cambio, mantengan a sus empleados. Tiempos extraordinarios requieren creatividad y audacia.

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • TENDENCIAS
  • MIS FINANZAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes