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Ricardo Ávila
Editorial

Llegaron los giros

El desempeño de la economía colombiana en el 2018 tuvo sin duda un aliado importante: las remesas que envían los compatriotas que viven afuera.

Ricardo Ávila
Exdirector de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
enero 28 de 2019
2019-01-28 09:15 p.m.
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Conquistar una nueva marca era algo que se veía como seguro desde hace meses. Y es que al conocerse los datos que mostraban el comportamiento de la cuenta a comienzos del 2018, la tendencia en el aumento de las remesas de trabajadores que ingresan a Colombia era incuestionable. Tanto, que el dato de 6.366 millones de dólares recibidos el año pasado está dentro de los cálculos de los especialistas, a pesar de representar un salto cercano al 16 por ciento frente al periodo precedente.

Semejante comportamiento supera el promedio del planeta. De acuerdo con el Banco Mundial, los envíos de dinero hacia las economías en desarrollo rompieron otro récord en el calendario que acaba de terminar, al subir 11 por ciento y sumar 528.000 millones de dólares. Para la entidad, el crecimiento se dio en toda las regiones, comenzando por Asia central y Europa del este cuya mejoría alcanzó el 20 por ciento.

Los datos de las naciones más dinámicas en este campo sirven para poner las cosas en contexto. India conserva el primer puesto a la hora de aceptar transferencias de fondos, con 80.000 millones de dólares. El segundo lugar le corresponde a China (67.000), México y Filipinas (34.000 cada uno) y Egipto, con 26.000 millones de dólares. Todos los países mencionados se caracterizan por contar con una diáspora de gran tamaño en lugares ricos que incluyen a América del Norte, Europa o los grandes productores de petróleo del medio oriente.

En lo que atañe a Latinoamérica, la proyección del año pasado habla de 87.000 millones de dólares, 9,3 por ciento más que en el 2017. El buen comportamiento de Estados Unidos, en donde la tasa de desempleo se ubicó en 3,7 por ciento, su punto más bajo en 49 años, explica en buena parte la dinámica. Tampoco le fue mal a España que cuenta con cientos de miles de inmigrantes provenientes de la región, algo que se tradujo en mayores giros. Aparte de que México es el principal receptor, otros montos importantes se registran en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua , República Dominicana, Haití y Jamaica.

Colombia ocupa uno de los primeros puestos de la tabla. La diferencia con varios de sus vecinos es que el dato mencionado equivale al 1,8 por ciento del Producto Interno Bruto, un guarismo importante aunque muy inferior al equivalente para Ecuador o Guyana. Tal como sucedió a nivel general, el buen ritmo de las economías estadounidense y española explican el 62 por ciento del alza. Adicionalmente, el repunte vivido en Chile -que se ha vuelto uno de los destinos más dinámicos- también ayudó.

No faltarán, como ha sido la norma en el pasado, algunos señalamientos. Dado el auge en el área sembrada de coca, más de un especialista se pregunta en voz alta si parte de lo ocurrido responde a las mayores exportaciones de cocaína. En ocasiones anteriores el Banco de la República ha señalado que en la gran mayoría de las transacciones existe lo que se conoce como trazabilidad, pues se conoce el punto de partida y el de llegada, al igual que los intermediarios participantes, con lo cual no hay movimientos por debajo del radar de las autoridades respectivas.

Por otra parte, queda pendiente por conocerse cuál es el saldo neto del movimiento de las remesas. A raíz de la creciente población venida de Venezuela que se ha instalado en el territorio nacional, Colombia debería convertirse en una importante fuente de remesas para el país vecino, que antes casi no figuraba en las estadísticas.

Mientras se hacen esas cuentas, vale la pena recordar que el impacto de la plata que envían los colombianos que viven afuera es enorme. Mal contada, la cifra se aproximó a los 20 billones de pesos el año pasado, lo que equivale a unas dos veces y media el valor de la cosecha cafetera. Cientos de miles de familias mejoran su capacidad de consumo gracias a este ingreso que es clave para su bienestar y para el de la economía como un todo.

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