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Ricardo Ávila
Editorial

Un balance muy positivo

Con los resultados del 2018, Ecopetrol vuelve a darle una mano a la economía del país y, sobre todo, a la realidad de las finanzas públicas. 

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
febrero 26 de 2019
2019-02-26 08:16 p.m.
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Alguien podría decir que la iguana de Ecopetrol sigue trepando con confianza por el árbol de la prosperidad. Esa es una manera de resumir las cifras de la empresa más grande del país, que este martes dio a conocer los buenos resultados financieros del 2018, los mismos que sirven para dejar atrás los malos recuerdos de mediados de la presente década.

Las cifras son elocuentes. La utilidad neta de 11,56 billones de pesos es la más elevada de los últimos cinco años, mientras que las ganancias antes de intereses, impuestos y depreciaciones superaron los 30 billones, el guarismo más alto de la historia. Aquello que se conoce como el margen Ebitda se ubicó en 45 por ciento, también un nivel récord. La generación de caja fue tan grande, que permitió no solo prepagar deuda por 2.500 millones de dólares, sino cerrar el año con 14,5 billones de pesos en las arcas de la compañía.

Todo ello se logró gracias a un escenario de precios internacionales más favorable. Sin embargo, sería injusto desconocer que el programa de búsqueda de eficiencias ha sido exitoso y se mide en logros que a la distancia pueden parecer menores, pero que son claves. Por ejemplo, el descuento de la canasta de crudos vendidos frente a la variedad Brent pasó de 12,7 a 11,9 por ciento, una mejora que impacta favorablemente el último renglón del estado de pérdidas y ganancias.

Los observadores tampoco dejarán de notar que el índice de reemplazo de reservas llegó a 129 por ciento, el más elevado en cuatro años. Puesto de otra manera, el conglomerado incorporó más barriles de los que vendió, con lo cual llega a 1.727 millones de barriles de petróleo equivalentes, lo que da una vida media de 6,3 años.

Parte de ese avance corresponde a mejoras en los factores de recobro de los campos existentes. Los avances en la tecnología hacen que, para usar la figura, se le pueda sacar más jugo a la naranja. Al mismo tiempo, de los 17 pozos perforados en Colombia por la empresa, se declaró éxito geológico en el 46 por ciento, lo cual da un potencial de más de 250 millones de barriles.

De otro lado, son encomiables los logros del segmento de transporte, que es una fuente muy importante de utilidades. No obstante, vale la pena destacar la capacidad del sistema para responder a la oleada de atentados dinamiteros sufridos por el oleoducto que une a Caño Limón con Coveñas.

A su vez, hay que celebrar las mayores eficiencias en el área de refinación, que se notó en márgenes más elevados. Tampoco está de más subrayar la mejora en la calidad de los combustibles entregados para consumo en el país, que están bien por debajo de lo que señalan las normas ambientales en lo que atañe a partes por millón de azufre. Aun así, el número neto entrega un saldo en rojo considerable que se le puede atribuir a ajustes contables que, en cualquier caso, harán que se levante más de una ceja.

Los logros señalados y otros más hacen factible que Ecopetrol cumpla con el plan de negocios diseñado hasta el 2021, cuyos elementos principales son alcanzar una producción de entre 750.000 y 770.000 barriles diarios, crecer las reservas totales o invertir entre 12.000 y 15.000 millones de dólares, entre los más destacables. El ejercicio de proyección se hizo con un precio base de 65 dólares por barril, algo que suena razonable a la luz de la coyuntura.

Aunque siempre habrá que tomar decisiones aquí y hacer ajustes allá, el parte entregado este martes es satisfactorio. Salvo imprevistos de marca mayor, es posible afirmar que la compañía bandera del país anda con paso firme, por un camino más despejado.

Para que eso siga así, es clave que la administración siga manejándose con criterios técnicos y visión de largo plazo. El gran ganador de esa política es la Nación, que recibirá diez billones en impuestos y regalías y unos 8 billones adicionales en dividendos, una suma que ayuda a cuadrar la caja, y más en estos tiempos de estrechez fiscal.

Ricardo Ávila Pinto
ravila@portafolio.co
@ravilapinto

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