1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Francisco Barnier González
Columnista

Impulsar la expansión de redes 5G

Es mejor dejar la ambición de mayores ingresos en la subasta actual de 5G frente a permitir más competencia.

Francisco Barnier González
POR:
Francisco Barnier González
diciembre 05 de 2019
2019-12-05 10:00 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbc5932c2c.png

El espíritu de la ley 1978 de 2019 de modernización del sector TIC en Colombia es cerrar la brecha digital en un país de regiones en donde el objetivo político es ampliar y profundizar la conectividad para los colombianos frente a maximizar utilidades en una subasta de asignación del espectro.

El precio de arranque o inversión de una subasta tiene una lógica económica. Si no hay previsibilidad en la subasta y no se diseña bien, puede fracasar como sucedió recientemente o tener un impacto neto negativo para efectos de acelerar la adopción de los servicios.

Es por lo anterior que algunos países optan por el denominado “concurso de belleza” en vez de la subasta para alcanzar los resultados de política e impulsar el mercado en términos de cobertura, capacidad y competencia.

Algunos países como la China y Japón no cobran por el espectro puesto que prevalece el cumplimiento de objetivos de desarrollo de las telecomunicaciones y su asignación es función de los compromisos propuestos de despliegue por parte de los operadores.

La conectividad medida por número de estaciones base 4G por persona en China y Japón es en promedio cuatro veces más densa que la de grandes países europeos y Estados Unidos. Chile adoptó un sistema de asignación que favorece mayor cobertura y sus redes son tres veces más densas que el promedio de Brasil, Colombia y México.

Un estudio de la GSMA demuestra que no hay prueba empírica concluyente que los precios de la subasta estén correlacionados con el cobro de servicios más elevados pero si evidencia robusta que precios altos del espectro crean un impacto negativo en la cobertura, conectividad y velocidades de descarga y de subida. Al parecer los precios del servicio estarían más relacionados con el crecimiento de la demanda y con el nivel de competencia, entre otros factores.

El impacto del elevado costo del espectro lleva a limitaciones por parte de algunos operadores en términos de recursos lo que conlleva la reducción de la inversión, situación que es más compleja para operadores de menor tamaño frente al líder del mercado o para nuevos operadores entrantes.

La publicación del precio de reserva en la subasta mediante la definición de un precio mínimo de subasta trae beneficios para el ingreso de operadores más pequeños o nuevos entrantes al mercado. Sin embargo, su diseño no debería distorsionar los incentivos de inversión y la densificación de redes debería ser el elemento esencial para la realización exitosa de la expansión de las redes 5G.

Es mejor dejar la ambición de mayores ingresos en la subasta actual de 5G frente a permitir más competencia, reequilibrar el mercado y llegar a una versión expansiva de la conectividad con inversión que amplíe los objetivos de cobertura, velocidad de despliegue, capacidad más rápida y de menor latencia y más conectividad inteligente en ‘verticales’ no penetradas como las distintas regiones, carreteras, vías terciarias, movilidad, cámaras de seguridad, salud digital, inteligencia artificial y tecnología de punta.

Francisco Barnier González 
Asesor Banca de Inversión & Consultoría

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes