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Francisco Montes
Columnista

Facultades de economía

La economía debe orientar la toma de decisiones en los mercados. No son los mercados los llamados a orientar el rumbo.

Francisco Montes
POR:
Francisco Montes
noviembre 13 de 2019
2019-11-13 09:16 p.m.
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Hago un llamado a las facultades de economía diciéndoles que hoy más que antes las discusiones que han existido sobre las diferentes doctrinas económicas están mas vigentes que en cualquier otro momento de la historia. Partiendo de esta realidad asignaturas como historia y doctrinas económicas deben ser de presencia obligada. Los desarrollos tecnológicos, representando la cuarta revolución, no es la razón que puede usarse para decir que la economía cambió.

Los modelos, las leyes económicas, la econometría y desde luego tanto la microeconomía como la macroeconomía son recursos y conocimientos indispensables para entender lo que está sucediendo dada la incursión de las tecnologías de la información en las actividades diarias. En el funcionamiento de los mercados se mantienen vigente las leyes de la ciencia económica.

Creer que el producto interno y que la productividad se va a acelerar y crecer a mayores tasas porque las tecnologías de la información están representadas en aplicaciones que pueden apoyar diferentes servicios no transforman en nada el funcionamiento del resto de variables que contribuyen a los cambios que logran realizar sobre sus dinámicas.

Los modelos de crecimiento desde Adam Smith, pasando por Ramsey (1928), Harrod (1939), Domar (1946), Solow (1956), hasta Romer (1990), Jones (1995) y otros tantos, han realizado una amplia y robusta explicación de cómo interactúan las variables y los efectos que tienen en el crecimiento económico. No es el actual contexto el que alcanza a tener la suficiente fuerza para contradecir lo que ha logrado definir la investigación económica.

La economía como ciencia y como programa académico es la llamada a enfrentar las turbulencias sociales. Esas perturbaciones tienen su combustible en problemas como la pobreza. Los programas de economía deben tener una alta diferenciación con respecto a cualquier otro que pueda ser afín. Es precisamente aquí donde se marca la distancia, toda vez que explicar qué es y cómo se soluciona la pobreza desde una clase de finanzas o desde una de microeconomía o de doctrinas económicas es totalmente distinto. Ahora, decir que en finanzas ese no es el problema, es dar la espalda a los impactos que se generan por la toma de decisiones buscando márgenes en los mercados. La búsqueda de esos dividendos se limita al Ebitda, a la TIR o al VPN.

La economía va más allá sin descuidar la maximización de la empresa. La sociedad de la información requiere, hoy más que en cualquier otro momento, la toma de decisiones. Precisamente la economía ofrece las herramientas. Pindiyck y Rubinfeld (2009) señalan que en las economías de mercado modernas constantemente se presentan disyuntivas, pero con la microeconomía se puede llegar a dar soluciones óptimas.

La economía debe orientar la toma de decisiones en los mercados. No son los mercados los llamados a orientar el rumbo.

Francisco Montes Vergara
Magister en Economía e Ingeniería

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