1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Francisco Montes
columnista

Encuestas contradictorias

Las encuestas que pretenden medir la intención de voto de los colombianos no reflejan el verdadero sentir de los ciudadanos.

Francisco Montes
POR:
Francisco Montes
enero 29 de 2018
2018-01-29 08:41 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4aa125444d.png

Las encuestas que pretenden medir la intención de voto de los colombianos no reflejan el verdadero sentir de los ciudadanos. En reiteradas ocasiones se ha dejado en evidencia que el tema neurálgico en estos momentos es la situación económica del país.

Entre otros aspectos, se puede hablar del pesimismo que se ha reflejado en la caída del consumo. También se evidencia el deterioro en la calificación de riesgo país. Otros se preocupan por el nivel de desempleo. No quedan atrás los que han manifestado su descontento por el incremento de la tasa de morosidad de los créditos y, peor aún, aquellos que están inconformes con el deficiente desempeño que ha tenido el sector inmobiliario. Más paradójica es la inconformidad con respecto a la reforma tributaria y pensional. Pero más incongruente es la necesidad de recursos que demanda la firma de los Acuerdos de La Habana y desde luego la puesta en marcha.

Si revisamos las propuestas de los programas económicos de los candidatos, podemos evidenciar que entre los resultados de las encuestas y el descontento por la coyuntura económica nacional no hay ninguna relación. Las encuestas presentan en primer lugar a un candidato que es bastando disperso en su propuesta económica y solo hace poco presentó su programa de gobierno. Entre otros aspectos, el tema económico parece una copia mal hecha pero además a la ligera de otro aspirante que la presentó con la suficiente anticipación.

Me refiero básicamente a Sergio Fajardo y Germán Vargas Lleras. El primero se ha centrado en manejar el tema de la corrupción de manera marginal a la génesis del problema. Pero al mismo tiempo sus explicaciones y presentación de estrategias económicas son difusas e incoherentes en cuanto al comportamiento de las variables económicas y la construcción de soluciones a las necesidades del país. El señor Fajardo presenta su propuesta utilizando la palabra postulado. Resulta que un postulado es un ofrecimiento que no es evidente. Además, no está demostrado. No obstante, se acepta porque no existe razón alguna que lo contradiga. En este sentido, lo que dice es eso y punto.

El segundo, Vargas Lleras, elaboró una propuesta donde de manera desagregada deja ver diferentes aspectos que van desde el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) hasta asuntos microeconómicos. Entre ellos, el impulso que se debe dar en materia de productividad y capital humano. Precisamente, la educación la resalta como eje indispensable para lograr la mejora en productividad.

Desde esta óptica, respetados lectores y facultades de economía, invito a mirar la realidad y la esencia social entre los candidatos. El primero impone con postulados y el segundo invita a participar y construir. No podemos tragar entero en los asuntos económicos.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado