1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Mauricio Cabrera Galvis
columnista

Destruyendo la industria textil

La destrucción del sector textil en Colombia empezó con la quiebra y desaparición de los productores de algodón, que fue un sector de gran dinamismo.

Mauricio Cabrera Galvis
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
septiembre 10 de 2018
2018-09-10 09:11 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7861ade3cd.png

Desde la revolución industrial del siglo XVIII, el sector textil ha jugado un papel fundamental en la industrialización y el desarrollo económico del mundo, y hoy sigue siendo un importante generador de valor agregado y empleo en muchos países. En Colombia lo estamos destruyendo.

El sector textil es una cadena de valor que incluye desde los productores de las materias primas (algodón y fibras naturales y sintéticas), las hilanderías que procesan los hilos, los fabricantes de telas, hasta los confeccionistas que elaboran las prendas de vestir y otros artículos para el consumidor final. En el país, alguna vez todos esos eslabones fueron muy fuertes, pero se han ido debilitando.

La destrucción del sector textil en Colombia empezó con la quiebra y desaparición de los productores de algodón, que fue un sector de gran dinamismo. Entre 1950 y 1978, el área cultivada se multiplicó por 10, pasando de 35.000 a 350.000 hectáreas. Con aumentos en la productividad, la producción de la fibra creció aún más (20 veces) pasando de 20.000 a 400.000 toneladas.

En 1978 comenzó la debacle de los algodoneros, tan catastrófica que el año pasado se sembraron menos de 10.000 hectáreas. Las hilanderías se quedaron sin materia prima nacional y debieron recurrir a importarla. O quizá fue al contrario, como por la revaluación y la apertura hacia adentro resultaba más barato importarla, se acabaron los productores nacionales.

El siguiente eslabón de la cadena que se está destruyendo es el de la tejeduría y producción de telas. Según el Dane, en lo corrido de este siglo el valor agregado de esta industria ha disminuido 37 por ciento, bajando su participación en el total de la producción industrial de 2,5 a 1,5 por ciento. Como, además, Colombia vive un proceso de desindustrialización, y la industria cada vez pesa menos en el PIB, la participación de la producción de textiles en el PIB se redujo a una tercera parte de lo que era en el 2000 (0,10 contra 0,32 por ciento).

A los confeccionistas les había ido un poco mejor. Haciendo ropa con telas importadas, crecieron 60 por ciento hasta el 2007, cuando les cambió la marea porque la apertura hacia adentro no solo facilita la importación de telas, sino la de prendas de vestir, así que desde ese año han decrecido 5 por ciento.

Tan malos resultados no se deben a que los consumidores estén comprando menos productos textiles. Por el contrario, desde principios de siglo las ventas de estos productos en el comercio minorista han crecido 140 por ciento; lo que se explica porque las importaciones crecieron 400 por ciento hasta el 2014, y solo se redujeron un poco con la devaluación de estos últimos años.

Contrasta esta triste realidad con la de India, donde hay 11 millones de hectáreas sembradas de algodón, el sector textil da empleo a 105 millones de personas y contribuye con el 14 por ciento de la producción industrial y el 4 por ciento del PIB. Además, el objetivo de la política del gobierno es que el sector siga creciendo a tasas del 10 por ciento anual, y que en los próximos 5 años cree 35 millones de empleos adicionales.

La diferencia radica en que en India hay un ministerio de textiles que desarrolla toda una política de promoción del sector, mientras que en Colombia l cartera del ramo se dedicó a firmar TLC y se olvidó de la industria.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado