1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Nicola Stornelli García
análisis

Constreñimiento digital o los nuevos ‘Caminantes Blancos’

Los retos de internet: recuperar el control de la información personal, tener transparencia en la publicidad política y enfrentar las noticias falsas.

Nicola Stornelli García
POR:
Nicola Stornelli García
abril 26 de 2018
2018-04-26 08:04 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc2d07227e.png

En la última temporada de la famosa y popular serie Juego de Tronos, queda planteada la posibilidad de que enemigos irreconciliables hagan una tregua y se unan para combatir a los Caminantes Blancos, un grupo enorme de zombis que han vivido siempre lejos de los confines de los seres humanos. Me surgió la idea de este título al leer el artículo ‘Plata por data: la fórmula que quiere inquietar a Facebook y LinkedIn, de Tomás López Morales en Retina (publicación especializada en temas de transformación digital de El País de España). Allí encontré esta frase: “los data dealers que apenas asoman a la superficie y que sin embargo se lucran en las sombras con nuestra información…”. ¿Cuántos de los lectores se imaginaban esa nueva profesión que, desde esa perspectiva, tiene algo de oscura?

Los traficantes de datos son los Caminantes Blancos de hoy. Todos debemos unirnos en contra de ellos. El problema central no es el algoritmo de Facebook o Google y toda la información que conservan de nosotros y con la cual nos pueden manipular, sino permitir que terceros la utilicen y nos constriñan para orientar nuestro voto como pasó con la elección presidencial en Estados Unidos, el brexit en Gran Bretaña y el Plebiscito por la paz en Colombia. Ya no se conforman con seducirnos para utilizar tal o cual producto, sino que están atentando contra uno de los pilares sobre los cuales se ha construido la democracia liberal en la mayoría del mundo y es la libertad de elegir y ser elegido sin coacciones, sin constreñimiento.

En la columna pasada lancé la idea del constreñimiento digital y creo que me quedé corto, por eso intento ahondar un poco en el concepto. Brian X. Chen, columnista de The New York Times, en un artículo titulado ‘Esto es todo lo que Facebook guarda sobre ti’ dice, literalmente, que quedó asombrado al darse cuenta de cuantas empresas, de la cuales ni siquiera tenía información, guardaban datos acerca de él, cedida por Facebook. Y lo dice alguien que, seguramente, tiene unos niveles de uso y apropiación de la tecnología mayores a los estándares de mis lectores y el mío propio.

Ricardo Galán, uno de los periodistas más respetados y reconocidos del país, hablando acerca de mi columna pasada y de este concepto del constreñimiento digital, me decía que quizás no es tan nuevo y que, en parte, eso es lo que viene haciendo la publicidad: manipular tus emociones. Pero ¿hasta qué punto hoy, la influencia de la vida digital está llevando a la construcción o destrucción de la identidad como ciudadano? La ciudadanía digital es, en apariencia, una proyección de nuestra ciudadanía física. El problema es que el ser humano siempre ha tendido a guardar apariencias y a ocultar cosas y ha encontrado en el mundo virtual la mayor válvula de escape imaginada.

Vale la pena citar al gran pensador, ya desaparecido, Zygmunt Bauman: “No se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tu perteneces a la comunidad, pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización… Las redes sociales no enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia… Mucha gente usa las redes no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa”.

Todo eso lo conocen los ‘traficantes de datos’ y es lo que están utilizando para influenciarte y dirigirte a donde ellos o sus clientes quieren. Eso en derecho penal se llama constreñimiento. Me reafirmo en la teoría acerca de la necesidad de tipificar un nuevo delito, el constreñimiento digital.

Vale la pena que miremos lo que está haciendo la Unión Europea respecto a la protección de datos. Para finalizar quiero recordar a Tim Berners Lee, citado por David Luna, al asumir la presidencia de la Agenda E-LAC 2020 de la Cepal, diciendo cuales son los tres grandes retos de internet hoy: hemos perdido el control de nuestra información personal, necesitamos transparencia en la publicidad política y las noticias falsas y la desinformación se expanden fácilmente.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado