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Juntas diversas 

Es fundamental que exista una cultura de participación plural de sus miembros y una alta capacidad de gestionar la divergencia en toma de decisiones.

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febrero 12 de 2020
2020-02-12 09:08 p.m.
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Diversidad significa variedad y también diferencia. En las juntas directivas, la diversidad de sus miembros se manifiesta desde múltiples factores: genero, edad, formación académica, competencias particulares, experiencia profesional, nacionalidad, estilo de pensamiento, tiempo integrando la junta, participación en otras juntas directivas, condición de miembro independiente o de accionista, entre otros.

El interés de inversionistas, instituciones gubernamentales y académicas en promover la diversidad en las juntas directivas es manifiesto en la actualidad. Esto es evidente también en las empresas, tanto que en algunas han optado incluso por aumentar el tamaño de la junta directiva como una manera de facilitar su diversificación y, en ocasiones, de contrarrestar el riesgo de efectos negativos potenciales por la baja rotación de sus miembros tradicionales.

Algunas razones explican la relevancia de este asunto. De una parte, múltiples estudios científicos demuestran que los grupos diversos tienden a tomar mejores decisiones, aun cuando su proceso para llegar a ellas sea más complejo. Así entonces, las juntas directivas diversas cuentan con una mayor capacidad colectiva de pensamiento estratégico, aquel que se ocupa de imaginar el futuro para fijar, en el presente, objetivos y caminos para lograrlos. Esta es una competencia clave en tiempos en los que es más retador para quienes administran las organizaciones el articular, frente a la incertidumbre, estrategias pertinentes y oportunas que enlacen apropiadamente su realidad presente con la abundancia de información y tecnología disponibles para escoger aquello en lo que desean convertirse.

Así mismo, la diversidad de perspectivas permite a una junta directiva ejercer mejor su labor de aconsejar a la gerencia, tanto desde proveerle con una mayor riqueza de insumos para hacer su labor, como a partir de la observación de los riesgos de una empresa desde lentes heterogéneos. Algunos investigadores en temas de gobierno corporativo han encontrado que a mayor complejidad de una organización más alto es el valor que le genera la diversidad en su junta directiva.

Larry Fink, presidente de la junta directiva de BlackRock, uno de los mayores fondos de inversión en el mundo, en una reciente carta anual enviada a las empresas donde dicho fondo poseía inversiones, sintetizó en cuatro puntos las bondades de las juntas directivas diversas: mentalidad variada, elevado estado de consciencia, menor probabilidad de omitir amenazas al modelo de negocio y mayor capacidad de identificar oportunidades que promueven el crecimiento de largo plazo.

La diversidad no se hace manifiesta en las juntas de manera espontánea. Para materializar sus beneficios, es fundamental que exista una cultura de participación plural de sus miembros y una alta capacidad de gestionar la divergencia en la toma de decisiones.

En esta época de asambleas de accionistas y elección de juntas directivas, la diversidad como criterio para conformarlas es pertinente, no vista como una moda o de manera caprichosa, sino entendida como la pluralidad que atiende integralmente las necesidades estratégicas de una organización y que genera, además, los beneficios mencionados.

Carlos Téllez
ctellez@bexco.co


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