1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Otros Columnistas
columnista

¿Una Hipatia a la colombiana?

A veces le damos más importancia a la política y a la religión, dejando temas como la filosofía y el cuestionamiento por fuera de los debates. 

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas
enero 07 de 2019
2019-01-07 07:24 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

Sobre el año 415 en Egipto, específicamente en Alejandría, se presentaba una de las disputas más importantes de nuestra era entre la ciencia y la religión. Mientras que en la Europa occidental prevalecía una reducción territorial del imperio romano a cargo de los Bárbaros, en Egipto el cristianismo ortodoxo avanzaba prolíficamente. Paralelamente, los descubrimientos científicos llenaban la biblioteca ptolemaica con escritos basados en las obras de Platón y Aristóteles.

Egipto era uno de los centros cristianos más importantes del cercano oriente que se caracterizaba por la represión de judíos y paganos, por la lucha de la legitimación del poder en contra del patriarcado de Constantinopla y por las fuerzas en contra del Arrianismo, doctrina estimulada por Arrio, en el que se profesaba que había un solo dios y no una trinidad como lo establecía la ortodoxia. Estos blasfemos eran perseguidos por el patriarca Cirilo de Alejandría, hoy doctor de la iglesia y muy cuestionado al adjudicársele la muerte de Hipatia, una de las mayores científicas que ha producido la humanidad.

Por su lado, Orestes, un hombre político y rico de Alejandría, apoyaba las causas científicas del momento, entre ellas, la escuela platónica de Hipatia que contaba con estudiantes provenientes de Roma, Constantinopla, Cyrene y Siria. Orestes era un personaje muy bien relacionado y culto, rodeado de familiares y amigos pudientes. Sin embargo, entre Orestes y Cirilo había roses filosóficos. Ambos, cabezas de colectividades ideológicas, se enfrentaban pública y privadamente por el poder hasta el punto de atacarse físicamente entre ellos.

Según el doctor en filosofía griega y romana Bruce J. Maclennan, a Hipatia poco le importaban este tipo de enfrentamientos ideológicos, pues su búsqueda científica se enfatizaba en encontrar la continuidad de las teorías matemáticas y astronómicas que su padre Theon de Alejandría había comenzado tiempo atrás. A las clases de Hipatia no solo asistían estudiantes del mundo cristiano, sino judío y musulmán, donde se hablaba de filosofía, dialéctica y espiritualidad, siendo una de las primeras científicas en pasar el umbral del conocimiento sobre lo religioso, lo que a Cirilo le enfurecía enormemente. De hecho, Hipatia consideraba que la filosofía “era una manera de vivir la vida”, lo que hizo que Cirilo se sintiera retado moralmente. En una de las disputas, Orestes asesinó a unos de los monjes que Cirilo había enviado para matarlo, y en respuesta a esto, puso a una colectividad cristiana a actuar en contra de Hipatia, matándola sádicamente.

Orestes huyó de Egipto y murió en el desierto, Cirilo es hoy doctor de la iglesia, y las teorías de Hipatia sobre astronomía, el heliocentrismo terrícola y la filosofía del pensamiento prevalecen como grandes aportes a la humanidad.

Actualmente, a veces le damos más importancia a la política y a la religión, dejando temas como la filosofía, el cuestionamiento y el estoicismo por fuera de los debates del pensamiento y la conciencia humanística, sabiendo que posiblemente en las bibliotecas, universidades y colegios puede existir una respuesta más asertiva a la pobreza, a mejorar situaciones financieras y a la conquista científica que finalmente es lo que prevalece en el tiempo.

¿Nos urge una Hipatia a la colombiana, o será que ya la tenemos?

Luis Felipe Chávez G.
Historiador 
fch1978@yahoo.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado