1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Ricardo Ávila
retrospectiva

A buen entendedor...

El mensaje de fondo es que el país conserva el anhelado grado de inversión que exigen los compradores de títulos con aversión al riesgo. 

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
mayo 11 de 2018
2018-05-11 07:38 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

El tono fue de celebración. Así podría describirse la reacción por parte del Gobierno durante la semana que termina, después de que la agencia calificadora de riesgo Fitch mantuviera estable la nota que reciben los papeles de deuda emitidos por Colombia. Sin necesidad de entrar en honduras, el mensaje de fondo es que el país conserva el anhelado grado de inversión que exigen los compradores de títulos con aversión al riesgo.

Para la administración saliente, el comunicado dado a conocer el 9 de mayo confirma que el manejo de los desafíos derivados del desplome en los precios del petróleo ha sido responsable. La valoración actual reconoce que el crecimiento empieza a mejorar, que la inflación disminuyó frente a los máximos de mediados del 2016, y que tanto el déficit externo como el fiscal son menores ahora.

No obstante, también son claros los mensajes para quien llegue el 7 de agosto a la Casa de Nariño, así ese nombre no se conozca todavía. Para comenzar, está el señalamiento de que el faltante en las finanzas públicas establecido para el 2019 “será difícil de conseguir sin medidas adicionales”, que, en abstracto, deberían apuntar a mejorar los ingresos o limitar fuertemente los gastos estatales.

En consecuencia, los observadores externos mirarán con atención la discusión del presupuesto del año que viene. Aunque un primer borrador será radicado el 20 de julio, lo importante son las modificaciones que decida la persona que se posesione en el Ministerio de Hacienda pocos días más tarde.

Fitch confía en la continuidad de las políticas vigentes, si bien se preocupa por lo que pueda suceder con el proceso de paz o el sector petrolero. Cualquier cambio abrupto en la dirección de ambos temas tendría consecuencias sobre la calificación presente.

Y para que no queden dudas, la firma estadounidense subraya que déficits fiscales más altos, una baja tasa de crecimiento, políticas macroeconómicas imprudentes o grandes desequilibrios externos, nos llevarían a una degradación. La advertencia está hecha. El buen entendedor sabrá de qué le están hablando.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado