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Ricardo Ávila
brújula

Ni fuerte, ni soberano

De fuerte a soberano. Así podría resumirse el propósito de Nicolás Maduro, que se reduce a quitarle cinco ceros a la moneda del país vecino.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 26 de 2018
2018-07-26 08:41 p.m.
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De fuerte a soberano. Así podría resumirse el propósito de Nicolás Maduro, que se reduce a quitarle cinco ceros a la moneda del país vecino. El problema es que así como los apellidos del bolívar no quieren decir nada, la estrategia que debería implementarse el mes que viene, tampoco.

Es verdad que hay un inconveniente práctico. La falta de billetes, sumada al bajísimo poder adquisitivo del que tiene la mayor denominación, hace que adquirir cualquier producto en efectivo implique cargar fajos o maletas, lo cual hace toda actividad aún más compleja. Aparte de escasez, inseguridad, incertidumbre y represión, la vida del venezolano promedio incluye también este reto.

El desafío central es contener la inflación que, según el Fondo Monetario Internacional, llegará a la increíble cifra de un millón por ciento en el 2018. Como las raíces de la espiral de precios no van a ser cortadas, y tienen que ver con un déficit presupuestal que hace varios años ya superaba el equivalente del 15 por ciento del Producto Interno Bruto, todo apunta a que la estrategia será inocua.

Claro que para el inquilino del Palacio de Miraflores, todo forma parte de una conspiración con ramificaciones en Colombia. Debido a ello, reemplazar unos billetes por otros le servirá para golpear a las ‘mafias’ que “conspiran contra la revolución bolivariana”. Pero la realidad se encargará de probar lo contrario.

En el entretanto, los observadores ven con temor la llegada de la nueva moneda, teniendo en cuenta los trastornos del pasado reciente. Durante un tiempo indefinido, el bolívar fuerte y el soberano convivirán, haciendo todo más confuso para la ciudadanía.

Además, los observadores levantan las cejas ante el anuncio de involucrar a una criptomoneda en la ecuación, al igual que la parte de las reservas petroleras. En lugar de aplicar los remedios correctos, todo apunta a un empeoramiento de la situación, debido a la incompetencia de un gobierno que continúa empobreciendo a los venezolanos.

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