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Ricardo Ávila
brújula

Ver para creer

Desde hace un buen tiempo se sabía que el 2017 no fue precisamente el mejor año para la actividad edificadora.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
febrero 12 de 2018
2018-02-12 09:28 p.m.
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Desde hace un buen tiempo se sabía que el 2017 no fue precisamente el mejor año para la actividad edificadora. Los reportes provenientes de las diferentes capitales hablaban de ventas a bajo ritmo y de proyectos que debieron ser pospuestos debido a la falta de compradores en firme. A pesar de la baja en las tasas de interés de los créditos hipotecarios y de los apoyos gubernamentales, nunca tuvo lugar el repunte que más de uno anhelaba.

Esa impresión fue confirmada ayer por el Dane, al entregar el informe sobre el comportamiento de las licencias de construcción. De acuerdo con la entidad, el bajón en el área aprobada, frente al 2016, llegó al 6 por ciento, pues de algo más de 25 millones de metros cuadrados pasamos a menos de 23,5 millones de metros. Tan solo en diciembre, la reducción se acercó al 20 por ciento.

En general, la contracción resultó ser más fuerte en el segmento de ‘otros destinos’, que en el de vivienda. La desaceleración de la economía le pasó factura al interés de desarrollar edificios de oficinas, instalaciones industriales o bodegas, para solo mencionar algunas categorías relevantes.

Por su parte, la fotografía de las diferentes ciudades muestra que los problemas están localizados en un puñado de centros urbanos. Bogotá, para citar el caso más notorio de todos, mostró una contracción del 32 por ciento en el metraje autorizado. Tampoco le fue bien a Bolívar, pues en Cartagena soplaron vientos huracanados en los cuales influyó el desgreño administrativo municipal. En Atlántico también se notó la ralentización, atribuible a excesos de oferta en Barranquilla.

En contraste, en el Eje Cafetero y Antioquia se presentaron crecimientos interesantes. La positiva producción del grano o el aumento en los giros venidos del exterior pudieron ayudar a las ventas, las cuales se comportaron de manera aceptable.

Falta ver si esos ejemplos son el preludio de una reactivación. Pero al cabo de un par de años difíciles, habrá que ver para creer.

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