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Ricardo Gaitán
columnista

Cuatro décadas de apertura

China está celebrando 40 años de su apertura al mercado mundial y reformas internas de acople.

Ricardo Gaitán
POR:
Ricardo Gaitán
diciembre 23 de 2018
2018-12-23 06:55 p.m.
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China está celebrando 40 años de su apertura al mercado mundial y reformas internas de acople, sucesos transcendentales no solo para el país asiático, sino para toda la humanidad, que se iniciaron en 1978. Desde entonces, ha vivido el crecimiento más prolongado de la historia, lo que ha dado como resultado sacar de la pobreza a 800 millones de personas (dos veces y media la población de EE. UU.). Ese vertiginoso crecimiento le ha permitido convertirse en la segunda potencia económica y el primer país exportador del mundo.

Son cuatro décadas en las que China pasó de ser uno de los países más pobres a ser el mayor contribuyente del crecimiento mundial. Hoy, los esfuerzos del gobierno del presidente Xi Jinping se han multiplicado para erradicar definitivamente la pobreza, mediante otras estrategias específicas. La apertura del país al mercado se consolidó en el 2001 a través de su incorporación a la OMC y su fuerte industrialización, circunstancias claves para entender la importancia que ha venido adquiriendo China en la economía planetaria.

Al iniciar la incorporación en 1978, su PIB era de 150 mil millones de dólares, lo que en su momento representaba solo el 5 por ciento del total mundial. A finales del 2017, el PIB superó los 12 billones de dólares. Según estimaciones del FMI, se espera que su PIB crezca al 6,2 por ciento en el 2018. Analistas predicen que el PIB de China será de 13 billones de dólares, lo cual corresponde a la suma de cuatro economías consideradas como fuertes en el ámbito universal: India, Japón, Alemania y Reino Unido.

Los frutos de las reformas económicas se pueden apreciar por todas partes, no solo como exportador y productor de todo tipo de bienes, sino por las reformas en educación superior hasta la transformación en una potencia tecnológica. A nivel de desarrollo interno es importante destacar la red ferroviaria de trenes de alta velocidad, que en poco menos de una década se convirtió en la red nacional de alta velocidad más extensa del mundo. Para el 2020, se espera que alcance los 30.000 kilómetros.

Las claves del fortalecimiento de la economía china están dadas por dos estrategias: una, el gran desarrollo manufacturero, sustentado en los bajos costos laborales de la mano de obra en las líneas de producción y ensamblaje de componentes traídos de otros países asiáticos, para exportarlos a Europa y EE. UU. Esta primera estrategia convirtió a China en el mayor productor industrial de bienes del mundo, y la segunda está orientada al desarrollo hacia el exterior, mediante su integración en la economía internacional. En lo que va corrido de la última década, China viene fomentando la promoción de los niveles de consumo, lo cual le ha permitido convertirse en el país con mayores tasas de crecimiento de consumo del mundo.

En momentos actuales, la economía china se encuentra en el proceso de transición de una economía sustancialmente industrial a una en la cual los servicios y el consumo privado serán los motores de su crecimiento total. De hecho, la experiencia acumulada en estos años, dejan a China en posición privilegiada para definir cómo se va a desarrollar el mundo en los próximos años. Después de cuatro décadas de apertura y considerables reformas, China tiene mucho que mostrar al mundo y este mucho que aprender.

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