1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada
Sergio Calderón Acevedo
Columnista

Impopular, pero eficiente

El legado de Peñalosa se irá viendo, en la medida en que son ejecutados los proyectos, que incluyen el metro, nuevas troncales y muchas obras más. 

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
julio 15 de 2019
2019-07-15 09:40 p.m.
https://m.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c786ab05c57.png

Desde el Senado y la oculta sede de la tal Colombia Humana, y ahora con los trinos berrinchudos de una aspirante a la alcaldía de Bogotá, se pretende descalificar la gestión de Enrique Peñalosa, al aproximarse el final de su mandato.

La candidata, incluso, se atrevió a comparar al Alcalde con una oscura banda paramilitar de hace treinta años, y dijo, desde su Twitter, que Peñalosa “tiene destrozada a Bogotá”. Sí, la misma red desde la cual ha vociferado otras cosas de las cuales ha debido retractarse por orden judicial.

Se nota que la inexperta candidata no ha cruzado en su camioneta blindada y polarizada los límites de Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Bosa, San Cristóbal o Rafael Uribe. Si lo hiciera, encontraría los cambios más dramáticos que ha sufrido la capital en el último siglo.

Colegios nuevos, tan sólidos y modernos como los colegios bilingües, privados, de calendario B, del norte de la ciudad. Y mucho más modernos. 64 entregados y en ejecución, nuevos y también remodelados, porque su antecesor no gastó un solo peso en ellos.

Pero la educación, a la cual la administración Peñalosa destina 46% del presupuesto de inversión, no para en la infraestructura. Con su ampliación también ha logrado que la jornada única llegue a 14% y que la tasa de deserción haya bajado a 1,6%. Y el PAE, que en el resto del país es foco de corrupción, ha logrado que 100% de la población escolar tenga alimentación gratuita.

Seguramente la estridente aspirante de la tal oposición piensa que Bogotá está destrozada porque la red de acueducto está siendo ampliada y modernizada, o porque le incomoda que los nuevos 92 kilómetros de ciclorrutas detengan el avance de su esquema de seguridad, o porque la construcción del nuevo hospital Santa Clara o la renovación del San Juan de Dios, estén produciendo algo de mugre, luego de que el segundo permaneciera cerrado durante cuatro lustros.

O piensa que hay destrozos por las obras de nuevas avenidas y ampliaciones, como Alsacia, Bosa, Tabor, ALO Sur, San Antonio y otras más. No imagino los gritos cuando vea que el sucesor de Peñalosa por fin construya el metro que Bogotá realmente necesita: uno aéreo. O cuando su camioneta se vea detenida por las obras construcción del muy necesario TransMilenio por la carrera Séptima.

El legado de Peñalosa se irá viendo paulatinamente, en la medida en que son ejecutados los proyectos, que incluyen la planta de tratamiento de aguas de Canoas, el metro, las nuevas troncales y muchas más que Gustavo Petro, los miembros del Polo y los colados de TransMilenio, han tratado de detener, instalándose en la sede del tribunal administrativo de Bogotá. Pero no lo lograrán porque el futuro no se revoca.

Hay más de 2.500 obras en ejecución, y mencionarlas en una breve columna semanal es imposible. Pero si el lector verdaderamente quiere saber cuál es la ciudad que entrega Peñalosa a un sucesor que, ojalá, no sea Claudia López ni algún aspirante de la secta Colombia Humana, le sugiero consultarlo en https://bogota.gov.co/asi-vamos. Como diría mi gran amigo, el periodista Germán Manga, “así se podrá entender que el Alcalde Peñalosa solo logró cambiar tres cosas en Bogotá (y para siempre): el sur, el centro y el norte”.

Sergio Calderón Acevedo
Perito financiero y docente
@sercalder60
sercalder@gmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado