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Sergio Calderón Acevedo
columnista

Recompensas por información de evasores

Principio de oportunidad que favoreció a criminales beneficiados con dineros del AIS, les permitió devolver el cheque y negociar sus procesos.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
septiembre 16 de 2019
2019-09-16 09:54 p.m.
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En enero de 2006, un exfuncionario del banco LGT de Liechtenstein, una finca-principado donde multimillonarios, criminales y dictadores esconden dinero, vendió un CD a la agencia alemana de inteligencia (BND). Allí estaban contenidos centenares de registros con información de cuentas de ciudadanos alemanes que no reportaban estos patrimonios en su país.

En el CD, la autoridad alemana encontró el nombre del poderosísimo presidente de los correos de Alemania, el señor Klaus Zumwinkel. Su residencia en Bonn pronto fue allanada y la policía encontró allí toda la evidencia que permitió que Zumwinkel fuera condenado a un año (excarcelable) y multado por un millón de euros. El disco fue comprado por el estado federal de Renania del Norte-Wesfalia, aunque el gobierno federal aportó algunos recursos, pues la evasión se cometió a nivel local y federal.

Ante el rotundo éxito que demostró ser la compra de información secreta a banqueros con ganas de lucrarse delatando a sus clientes, pronto los demás estados federados, especialmente Baja Sajonia, empezaron a interesarse por obtener listas de alemanes con fortunas escondidas en Suiza y Luxemburgo. Pronto salieron a relucir nombres de prestigiosos bancos, como UBS y Julius Baer.

Pero lo mejor fue la resonancia dada por los medios de comunicación alemanes a dichas compras, lo cual hizo que muchos ricos y prominentes tuvieran desvelos e insomnio. Es que en Alemania la evasión es un delito serio y los castigos son muy severos. De ello es testigo el señor Uli Höneß, un famosísimo ex-futbolista, hoy presidente del Bayern München. Este exdelantero de la selección que ganó la copa mundial en 1974, escondió millones de euros, y en 2014 fue condenado a 40 meses de cárcel, los cuales pagó, junto con una multa de 43 millones de euros. Y la sola existencia de las listas de los CD hizo que miles de alemanes apuraran confesiones ante las autoridades fiscales, y la legalización de lo poco que les quedó luego de las multas.

El anterior relato no se parece en nada a lo que les pasa a los evasores y saqueadores del erario público en Colombia. El dichoso principio de oportunidad, que favoreció a unos criminales que fueron beneficiados con recursos de Agro Ingreso Seguro, y que luego ocuparon altísimos cargos en el pasado gobierno, les permitió devolver el cheque y negociar la cesación de sus procesos.

O la denominada “normalización”, que vence en las próximas semanas, que no es más que otra amnistía, por la cual se colarán también miles de millones de muchos ex-narcos, hoy en la política por cuenta del tal acuerdo.

Y debe haber otros tantos millones, en cuentas en bancos europeos, seguramente en Madrid o Londres, donde prominentes políticos guardan todo lo que esconden, producto de sus tajadas en contratos durante sus largas permanencias en el poder.

Así como hay precio por información que permita dar con los exnarcos, hoy aún en el negocio narco, y protegidos por Maduro, debe haber también recompensas para los banqueros y corredores de bolsa que suministren, de manera reservada, CDs o USBs con la información de sus clientes colombianos en el exterior. Estoy seguro de que hay más de los que cualquiera se imagina.

Sergio Calderón Acevedo
Economista

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