Economía

Detectan cerca de 500 válvulas ilícitas en la red de Cenit

Este año se ha registrado el robo de más de 300.000 barriles tanto de combustibles como de crudo. El delito se registra en tres departamentos.

Válvulas ilícitas en Caño Limón

De las 29 válvulas ilícitas en Caño Limón, la mayoría se encuentra en Tibú (Nte. Santander).

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julio 29 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-07-29

No solo la voladura de oleoductos y poliductos en los departamentos de Arauca, Norte de Santander y Nariño le está causando más de un dolor de cabeza a la petrolera colombiana Ecopetrol, sino que además las válvulas ilícitas en las infraestructuras tienen prendidas las alarmas.

(Lea: Incendian piscinas con 2.600 barriles de petróleo)

Las continuas acciones de grupos al margen de la ley sobre la tubería que transporta crudo y combustibles en los citados departamentos tienen en alerta a las autoridades, a Ecopetrol y a su filial Cenit.

(Lea: En 2018 casi se duplica número de atentados a los oleoductos)

En lo corrido del año se han detectado 498 válvulas ilícitas sobre los oleoductos Caño Limón - Coveñas (29) y Transandino (469). Esto representa 2,3 válvulas por día solo en los ductos que transportan crudo, una proporción muy similar a la del 2018 cuando se registraron 1.007 conexiones ilícitas.

(Lea: Se registra un nuevo atentado contra la infraestructura petrolera)

“En el caso de los poliductos, es decir, aquellas tuberías que mueven combustibles como diésel, gasolina y nafta, las cifras pueden ser más bajas pero el riesgo para las comunidades y el ambiente es incluso mayor por la volatilidad de los productos”, señaló uno de los voceros de Ecopetrol.

La fuente consultada recalcó que entre enero y julio se han descubierto 63 válvulas ilícitas principalmente en las líneas que mueven combustibles desde la costa Caribe hacia el centro del país (Pozos Colorados - Galán y Sebastopol - Tocancipá).


En total son 9.000 kilómetros de oleoductos y poliductos, que atraviesan 270 municipios y transportan cerca de un millón de barriles de crudos y 300.000 barriles de refinados cada día.

“Esta es una de las mayores dificultades que se han visto en los últimos meses para recurrir a acciones, de hecho, que impiden las reparaciones y adecuaciones. Las acciones deliberadas y la manipulación irregular de las válvulas ponen en riesgo a las comunidades y al entorno”, subrayó otro de los voceros.

Los municipios del área de influencia de los oleoductos Caño Limón - Coveñas y Transandino son áreas afectadas principalmente por el conflicto armado, donde hay presencia de cultivos de coca, grupos al margen de la ley y localización de zonas de frontera.

De las 29 válvulas en Caño Limón, la mayor cantidad se encuentra en Tibú, donde justamente por el riesgo latente, las implicaciones de seguridad a las personas y el ambiente, Ecopetrol tuvo que suspender operaciones en campo Tibú y Sardinata, con la posible afectación del suministro de gas para poblaciones vecinas.

En el caso del Transandino, la mayoría de las conexiones ilícitas están en los alrededores de los municipios de Tumaco y Barbacoas. En total, por efecto de las chuzadas ilegales, este año se registran más de 300.000 barriles hurtados tanto de crudo como de combustibles.

La fuente consultada recalcó que la situación es alarmante debido a que los grupos al margen de la ley solo utilizan el 38% del producto hurtado, es decir, que el 62% restante es desechado en suelos, ríos y zonas verdes, entre otros.

Así, las consecuencias al medio ambiente por estas acciones ilegales han generado contaminación de más de 20.000 metros cuadrados de suelo y más de 4.000 metros cuadrados de espejos de agua afectados por el derrame de más de 900 barriles de crudo.

El petróleo o gasolina hurtados sirven a los grupos ilegales para los laboratorios clandestinos en el procesamiento de fármacos. Estos son llevados a través de mangueras hasta las refinerías ilegales, donde se procesa de manera artesanal para convertirlo en insumo para la elaboración de pasta de coca.

Los laboratorios ilícitos por lo general se ubican cerca de quebradas y ríos porque necesitan el agua para enfriar el crudo que procesan por calentamiento.

“La manipulación indebida de las líneas de transporte de combustibles genera un alto riesgo para la vida de las personas, las comunidades y produce contaminación al ecosistema”, precisa uno de los voceros de la compañía.

Personal administrativo y técnico de Ecopetrol ha advertido en diversos escenarios que el hurto de crudo es un delito que se ha incrementado en los últimos meses. Del fluido robado, que se somete a una destilación artesanal, se extrae el famoso ‘pate grillo’, un tipo de combustible que se usa para procesar el estupefaciente.

QUEMAN 4 PISCINAS CON CRUDO

No solo la infraestructura que utiliza Ecopetrol para el transporte de crudo y combustibles en Arauca, ha sido blanco de robo a través de válvulas ilícitas, por parte de grupos al margen de la ley, también los atentados contra otras estructuras del mismo sistema.

Ayer, en horas de la madrugada (5:00 a. m.) individuos no identificados incendiaron de “forma deliberada” cuatro piscinas que contenían 2.600 barriles de petróleo en la vereda Las Acacias del municipio de Arauquita, en el citado departamento.

“El incendio de las piscinas y los bloqueos que impiden atender la emergencia por parte de los bomberos y el personal técnico generan graves riesgos para las comunidades de esa zona, los trabajadores y el medio ambiente”, resaltó un comunicado de Ecopetrol.

Las piscinas con crudo hacen parte del plan de contingencia para atender las reparaciones al oleoducto Caño Limón-Coveñas, en donde se han presentado 25 atentados en 2019, de los cuales 15 han sido en Arauca.

Para realizar la reparación de la tubería, los técnicos drenan el crudo almacenado en la sección afectada del oleoducto y lo reservan temporalmente en piscinas para posteriormente evacuarlo de forma segura por carrotanques.

“Ecopetrol y Cenit rechazan enfáticamente estos incendios que afecta el aire de la zona y amenazan con contaminar terrenos y cuerpos hídricos. Las dos empresas prestan toda la colaboración a las autoridades para realizar las investigaciones correspondientes”, subrayó en la nota de prensa la petrolera colombiana.

Ambas empresas, junto a la Fuerza Pública distribuyeron 3.500 volantes en la zona sobre los riesgos que significa para la salud y el medio ambiente la manipulación indebida de las piscinas con crudo.

alfsua@eltiempo.com

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