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Revista Portafolio

Oportunidad de oro

Colombia debe enfocar su modelo de desarrollo en insertarse a la economía del conocimiento, con estrategias como el empredimiento naranja. 

Ambiente laboral

Colombia tiene la oportunidad de liderar una era de industrias sin chimeneas, en la cual la imaginación y el conocimiento serán los protagonistas.

iStock

POR:
Portafolio
abril 03 de 2019 - 02:55 p.m.
2019-04-03

Los avances tecnológicos han impactado al mundo en todas sus épocas, pero quizás fue con la segunda revolución industrial de finales del siglo XIX y comienzos del XX en la que el sistema económico sufrió las transformaciones más aceleradas de las que tengamos registro.

La proliferación de fábricas de productos de consumo masivo, impulsada por avances en electricidad, transporte y materiales, generó una reconfiguración en las dinámicas del mercado. Productos que tradicional- mente eran fabricados de forma artesanal dieron paso a procesos de estandarización industrial, forjando nuevos retos y nuevas oportunidades.

Las innovaciones en la línea de producción, ciencia de materiales y fabricación de herramientas industriales exigían nuevas habilidades por parte del mercado laboral. Fue así como países industrializados como Gran Bretaña y Estados Unidos enfocaron sus modelos de desarrollo a los avances de la época.

Hoy, en plena consolidación de la cuarta revolución industrial, Colombia debe enfocar su modelo de desarrollo en insertarse a la denominada economía del conocimiento. Somos testigos de cómo los avances en la robótica, la inteligencia artificial, la ciencia de da- tos y la biotecnología están cambiando nuestra vida cotidiana y la conciencia que tenemos de las cosas. La inmensa mayoría de quienes lean este artículo lo harán desde un dispositivo móvil, algo que hace apenas una década no era parte de ningún análisis relevante.

Esto nos ubica ante retos frente a los cuales no podemos ser inferiores. Colombia no solo debe adaptarse a estas tendencias: debe liderarlas. En este sentido, la economía naranja es una estrategia para hacerlo, al entregar a nuestros jóvenes las herramientas que necesitan para apropiarse de las oportunidades de la cuarta revolución industrial.

Desde el Gobierno Nacional consideramos que el talento es un recurso natural que, además de abundante en nuestro país, es ilimitadamente renovable. Esto nos inspira a construir una agenda robusta en torno a la liberación del talento cultural y creativo de todos los colombianos. Para esto es necesario adoptar los avances tecnológicos, adaptarlos a nuestra cultura y apropiarlos para un futuro basado en nuevas industrias creativas. Esperar a que otros lo hagan por nosotros sería un error imperdonable.

Es necesario adoptar los avances tecnológicos, adaptarlos a nuestra cultura y apropiarlos para un futuro basado en nuevas industrias creativas. Esperar a que otros lo hagan por nosotros sería un error imperdonable.

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Bajo esta óptica, desde el Gobierno estamos impulsando una agenda ambiciosa para consolidar un ecosistema de emprendimiento naranja, en el cual las nuevas generaciones puedan sacarles todo el jugo a sus talentos. Solo desde lo tributario, esto se traduce en cero impuestos de renta para nuevos emprendimientos e inversiones durante los primeros siete años a quienes le apuesten a la industrias culturales y creativas.

Por otro lado, con el liderazgo de la Consejería Presidencial para la Juventud –Colombia Joven– se ha puesto en marcha la Estrategia Sacúdete, que está activando y construyendo una red de espacios y apoyo para que los jóvenes, en todos los territorios, tengan la oportunidad de descubrir y desarrollar talentos y las habilidades blandas que necesitan para estar a la vanguardia de los desafíos que presenta la cuarta revolución industrial.

Por su parte, numerosas ciudades han manifestado su interés en establecer Áreas de Desarrollo Naranja (ADN). Se trata de distritos con vocación para el desarrollo económico a partir de actividades culturales y creativas, que promueven la identidad y la vocación de las comunidades. Bogotá es pionera, incorporando once ADN en su POT, de las que el Bronx DC es el más reconocido. Medellín, por su parte, ya ha avanzado en su proyecto de Perpetuo Socorro, mientras que Barranquilla se la está jugando con la Fábrica de la cultura.

En cuanto a la financiación de proyectos creativos y culturales, el Fondo Emprender, que pertenece al Sena , ha puesto al servicio de aquellos emprendedores que deseen iniciar un emprendimiento y requieran de capital semilla recursos enfocados en la economía naranja. Al cierre del 2018 se invirtieron 23.000 millones de pesos representados en 200 planes de negocios y, para el 2019, hay destina- dos 20.000 millones que permitirán crear 200 empresas más, para generar alrededor de 1.000 empleos.

Asimismo, desde agosto del 2018 iNNpulsa ha asignado 1.525 millones de pesos para 67 empresas de vocación naranja. En el 2019 se abrirán convocatorias por 9.000 millones para el escalamiento de este tipo de negocios.

También es importante destacar que la emisión de los Bonos Naranja, de Bancóldex, fue un rotundo éxito, levantando capital por 400.000 millones de pesos, de los cuales, con corte a 28 de febrero del 2019, ya se han colocado 217.000 millones en casi 1.900 empresas.

Para promocionar a nuestros creativos y facilitar la distribución de sus productos, lanzaremos el sello distintivo para la calidad del talento colombiano ‘Colombia Crea’. Este sello fortalecerá el posicionamiento nacional e internacional de la creatividad de nuestros artistas y creativos. Con el liderazgo de ProColombia, esta estrategia facilitará el acceso de nuestra música, cine, diseño, publicidad y gastronomía, entre otras, a los mercados del mundo.

A principios del siglo XIX dejamos pasar la primera revolución industrial. Y en el XX nos aproximamos con timidez a la segunda y luego a la tercera. Hoy, con el talento de nuestros jóvenes, el infinito valor de nuestro patrimonio y diversidad cultural, y con el liderazgo visionario del presidente Duque, Colombia tiene la oportunidad de liderar una era de industrias sin chimeneas, en las que la imaginación y el conocimiento serán las protagonistas.

Felipe Buitrago
Consejero Presidencial para Asuntos Económicos y Estratégicos. 

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