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Tendencias

Una economía de salvación para el planeta

Con la economía circular sobreviven muchas comunidades en el mundo y ahora se busca desarrollarla para combatir el cambio climático.

Pies

La economía circular no solo es prometedora en términos ambientales sino también de inversión e implica innovación.

POR:
Portafolio
enero 09 de 2019 - 07:39 p.m.
2019-01-09

En Turbaco, a 11 kilómetros de Cartagena, funciona La ciudad de las mujeres, un emprendimiento social que convirtió en Fénix a decenas de mujeres colombianas y a sus familias, que sobrevivieron a la guerra y remendaron sus recuerdos con coraje, trabajo y esperanza para seguir viviendo.

Ellas construyeron hace 10 años, con sus propias manos los ladrillos y edificaron una ciudad de más de 98 casas, escuela, guardería, comercio, acueducto árboles frutales que dan sombra y alimentos a la comunidad, etc, y en donde más de medio millar de personas sobreviven hoy gracias a la economía circular.

Una Cooperativa que idearon les prestó para abrir mercados, carnicerías, zapaterías, lavanderías y otros negocios, que hoy sirven a todos y que permite la sostenibilidad de ese proyecto, gracias a la economía circular que las mujeres implantaron.

Pero, esa clase de economía también tiene que ver hoy con la conservación del medio ambiente y el combate al cambio climático, con la utilización de los residuos, de las basuras que producimos y desechamos cada día en todo el mundo.

Cada 24 horas un latinoamericano produce un kilo de desechos lo que regionalmente se dispara a más de 540 toneladas de basura diarias, según estimativas oficiales y eso preocupa en la región y en el mundo.

La economía circular para proteger el medio ambiente y combatir el cambio climático tiene que ver con aprovechar más del 95 por ciento de esos desechos y producir nuevos artículos que se utilizarán y reutilizaran en el futuro, sin apelar de nuevo a recursos naturales o a materias primas.

A mediados de diciembre de 2018 se implantaron nuevas medidas en ese tipo de economía que podrían reducir entre 80 y 99% los desechos industriales y sus emisiones de un 73 a un 99%, según la ONU.

Adriana Zacarías, Coordinadora regional de Eficiencia de Recursos para América Latina y El Caribe de la ONU estima que la economía circular tiene que ver con cambiar, la economía lineal de extracción-consumo y desperdicio que hoy empleamos, por otra que nos beneficie a todos.

En su opinión, debemos aprender de la naturaleza donde no existe el concepto de desperdicio ya que todo lo que en ella se genera se emplea como insumo o alimento de otro organismo.

“Pensemos en el bosque, las hojas de un árbol se convierten en abono para la tierra; un animal muerto, le sirve de alimento a otro. Todo es un círculo cerrado en el que todo fluye”,
explica.

En la cumbre de Paris del 2015 se firmó por primera vez el llamamiento a las ciudades en favor de la economía circular, al que se sumaron capitales como Ámsterdam, Bruselas, Copenhague, Lisboa, Londres, Milán y Roma, entre otras.

Dos años después, en marzo de 2017, se firmó en España la Declaración de Sevilla que apostó en una economía que “transforme los residuos en recursos” y que también que constituya una “solución ante la crisis medioambiental generada por el actual modelo económico de desarrollo lineal”. 

EN COLOMBIA 

La iniciativa se desarrolló primero sectorialmente, como en el caso de La ciudad de las Mujeres o con objetivos ambientalistas pero, con el lanzamiento de la Estrategia nacional de economía circular a mediados de noviembre de 2018, no solo se avanzó en la transformación de las cadenas de producción y consumo sino que nuestro país se convirtió en pionero regional en el sector.

El gobierno del presidente Iván Duque respalda la innovación y generación de valor en sistemas de producción y consumo con la optimización, el intercambio, reciclaje y regeneración de materiales, agua y energía.

Las nuevas formas de producción, consumo y aprovechamiento de desechos reducirán, por ejemplo, la carga sobre los rellenos sanitarios, lo que es de gran importancia si se tiene en cuenta que la vida útil de los rellenos sanitarios de 321 municipios de Colombia terminará en 5 años, de acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación, Dane.

El pacto que acompaña la estrategia Nacional de economía circular se enmarca en el Plan de desarrollo. Allí se definió “el objetivo de fomentar la reducción, el reciclaje y la reutilización de los residuos y materiales” y se le está diciendo a los colombianos que iremos más allá de las normas, que produciremos conservando y conservaremos produciendo”, dijo la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez.

El gobierno busca incentivar a las empresas, consumidores y otros sectores de la cadena de valor para que desarrollen y pongan en marcha nuevos modelos de negocios, que transformen los sistemas de producción y consumo existentes, dentro de la responsabilidad misma de la gestión de residuos, el manejo eficiente de los materiales y el cambio del estilo de vida de los ciudadanos hacia la sostenibilidad, según Ricardo Lozano, Ministro de Ambiente y desarrollo sostenible.

Los beneficios ambientales de la economía circular son muchos, comenzando por la reducción de la extracción de materias primas, uso de fuentes de energía renovables, la reducción de residuos y emisiones y la conservación y uso eficiente del agua.

En lo económico, se reducen los costos en materias primas con el aprovechamiento de los recursos en repetidas oportunidades y se generan nuevos ingresos por la venta de subproductos, entre muchas otras cosas.

En lo social, se abre campo a varias opciones como la creación de modelos de negocios que atiendan a nuevas formas de producción y consumo de materiales, agua y energía y a la implementación de nuevas tecnologías, productos y servicios, orientados a la eficiencia y al eco diseño, entre otros.

En consecuencia, la economía circular no solo es prometedora en términos ambientales sino también de inversión e implica y exige, especialmente, innovación y sostenibilidad.

La Unión Europea ha demostrado interés en los avances de Colombia en este campo y la prueba de ello fue al visita que realizaron al país 60 empresarios, académicos y expertos europeos, encabezados por Daniel Calleja, Director general para el medio Ambiente de la Unión Europea hace dos años con el objetivo de intercambiar experiencias y desafíos, relacionados con la implementación de la economía circular.

Para fortalecer esa iniciativa, el Ministerio de Ambiente de Colombia trabajará a partir de ahora con las carteras de Comercio, Vivienda, Educación, Transporte, Minas y Agricultura, con gremios del sector productivo, más de 50 empresarios y la Academia pues el actual gobierno ha dicho que reconoce los beneficios que puede traer la implementación de la economía circular a nuestro país.

Gloria Helena Rey
Especial para Portafolio

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